Confucio y el arte de ser Humanidad

Para Paulo Freire nos hacemos humanidad en la propia historia. Vale decir, que también podemos deshumanizarnos en la historia de cada día. Cuando nacemos somos semillas de humanidad y es la simiente la que nos permite alcanzar la máxima potencia pues constituye la fuerza vital de la que estamos provistos desde un principio y que nos permite desarrollar a lo largo de la existencia.

Somos sujetos históricos en situación y proyección afirmaba Freire. Si es verdad que en la primeras etapas de nuestra vida, la historia nos hace con sus imaginarios colectivos y representaciones sociales (Construccionismo social) también nosotros podemos hacernos (Constructivismo) desde nuestras identidades originales y creencias personales que hemos asumido en cada decisión tomada frente a la realidad.

En este nuevo relato sobre las enseñanzas de Confucio me dedicaré a profundizar el tema de la humanidad. Quienes hemos leído Analectas encontramos permanentemente la palabra humanidad, igual que Vía y Caballero. Ya en un artículo anterior traté el término Vía (http://wp.me/p25mLH-Gm), pronto elaboraré el de Caballero. Las tres están íntimamente ligadas en el ser y quehacer humano.

En el numeral 9.1. dice: “El Maestro rara vez hablaba de provecho, destino o humanidad” sin embargo, humanidad está presente en Analectas pues la obra es un canto a la humanidad y se hace muchas reflexiones directas e indirectas dada la importancia de hacer un mundo mejor, justo y virtuoso. Ya en el 12.3 el Maestro Confucio aclara porque es reacio hablar de humanidad: porque cuando se práctica algo que es difícil, no se puede hablar de ello a la ligera. Para ilustrarnos de algún modo cómo era la humanidad de Confucio, aquí nos la revela uno de sus discípulos:

El Maestro dijo: «Un caballero se rige por tres principios que yo soy incapaz de seguir: su humanidad desconoce la ansiedad; su sabiduría carece de dudas; su valor desconoce el miedo.» Zigong comentó: «Maestro, acabas de hacer una descripción de ti mismo.» Analectas 14.28.

A continuación presento 18 reflexiones de los párrafos donde contiene la palabra humanidad. Textos realmente ricos en enseñanza para considerar en nuestra propia vida como ciudadanos donde la honestidad, la verdad, la ética  social y la fuerza moral deben ser Vía y Guía.

1) El respeto hacia si mismo, el respeto al otro, el respeto a las promesas hechas, el respeto a los consensos, el respeto a los límites resulta una forma de existir.  Analectas 1.2.

Una humanidad embarcada en la resistencia y rebeldía es un signo que algo está en desequilibrio.

2) Tener humanidad es el principio de todo. A todos nos gusta vivir en medio de la humanidad.  Analectas 3.3. y 4.1.

Ninguna acción tiene sentido si no hay humanidad. No es sabio elegir un lugar para vivir desprovisto de humanidad.

3) Virtud, Bondad y Sabiduría humana: La primera nos hace fuertes frente a los embates de la vida, la segunda nos hace descansar en medio de la tormenta y la última nos enseña a utilizarla de acuerdo a las situaciones complejas o no de la existencia. Analectas 4.2.

Si es verdad que en la actualidad no se nos enseña a alcanzar estas tres condiciones, no por ello significa que no son valiosas para el humano. Resultan imprescindible para ser humanidad.

4) Amar la bondad, la verdad y la belleza y odiar la no bondad, la no verdad y la no belleza en nosotros, en otros y especialmente en la realidad construida por el mundo. En eso consiste elegir como humanidad. Analectas 4.3.

Normalmente se nos ha enseñado que “es malo odiar”. Claro no debemos odiar a las personas. Otra cosa son las actitudes con que solemos identificarnos alejados de la bondad, verdad y belleza. Y que el sistema mundo promueve como algo “agradable”.

5) La decisión consciente y acto de la voluntad de realizar la humanidad abre las compuertas de la bondad, verdad y virtud. Analectas 4.4.

¿Qué ocurre cuando no hay coherencia entre el discurso y la acción? se aparenta el bien y de fondo no hay ninguna intención de hacerlo? Aún así cuando el discurso es para la realización de la humanidad quienes lo escuchan ven la oportunidad de hacerlo real en sus propias vidas.

6) Ser erudito (sabio, docto, culto, ilustrado, instruido, leído, letrado, avezado, entendido, experimentado, experto, investigador, científico) no es una tarea fácil, rápida ni cómoda. Su carga es la humanidad, ¿acaso no es ésta pesada? Su jornada se termina sólo con la muerte, ¿acaso no es ésta larga? Por eso debe ser fuerte y resuelto. Analectas 8.7

En la sociedad actual ser un investigador o un académico no siempre muestra este compromiso. Se busca mas el status quo, los privilegios, los méritos y las prebendas. Volvamos al principio.

7) Para Confucio practicar la humanidad era una virtud. Esta se reduce a domesticar el ego social (egoísmo, egolatría y egocentrismo) y que en algún momento de la vida lo hemos considerado parte de nuestra identidad y no lo es.  Y la otra tarea es restaurar o hacer nuevas las cosas que hacemos desde la bondad, verdad y belleza, evitando observar, escuchar, hablar y hacer algo que contradice la intención o tarea de restaurar. Cuando se hace esto “aunque sea un solo día, y el mundo entero se unirá a tu humanidad”. Esto requiere atención y concentración. Analectas 12, 1

En un mundo donde hay talleres de desarrollo personal, no se explica esto así por lo que no lo hacemos de modo integral.

8) Comportarse como si estuvieras frente a un huésped importante, dirigirse a los demás como si estuviese realizando algo muy importante. Lo que no te gusta, no lo impongas a los demás. No dejes que el resentimiento entre en los asuntos públicos, y tampoco lo dejes entrar en los asuntos privados. Analectas 12.2.

Permitamos aprender estas cosas aplicándolo en la vida diaria, aún cuando no estemos dotado o desarrollados estas actitudes.

9) Practicar humanidad requiere meditación y silencio amoroso. Analectas 12.3.

En nuestra sociedad se suele estimular mucho la conversa y el hablar permanente. Tal vez por eso no dedicamos tiempo para humanizarnos. Tal vez por eso Confucio hablaba poco de humanidad porque estaba dedicado en hacerse humano.

 

1o) Humanidad es amar a todos. Es conocer a todos. Dentro de ese conocimiento es importante que las personas honradas sean elevadas y enaltecidas por la misma sociedad sobre aquellas que no lo son. Permitiendo su proceder una forma de corregirlas. Las personas que eligen y cultivan su humanidad pueden ser factor de cambio en su espacio vital. Analectas 12.22.-12.24.-13.12.

En la sociedad actual se presentan como modelos, los que actúan sin principios ni valores que termina la gente emulando sus conductas y comportamientos. Un liderazgo compartido que con sus virtudes muestre su humanidad permite a la gente aspirar a alcanzarlo.

11) Tanto en la vida pública como privada se construye humanidad. No se trata de vivir de las apariencias. Ser cortés, reverente, respetuoso y leal en ambos espacios incluso con aquellos que no lo son. Analectas 13.19.

El mundo de la imagen a través de los medios de difusión nos presenta estilos de vida donde lo público y privado resultan antagónicos y se viven grandes contradicciones. Vivimos de escándalo en escándalo, hasta ver como normal una sociedad enferma de incoherencia.

12)  La firmeza, la resolución, la simplicidad, rectitud y el silencio nos acercan a la humanidad. No así, la ambición, de la presunción, del resentimiento, de la codicia y mezquindad. Superar y liberarse de esto último es un logro significativo.  Pero no significa necesariamente la plenitud de la humanidad. Para encontrar la plenitud de la humanidad debes: Ampliar lo que aprendes y mantenerse en el propósito; investigar de cerca y reflexionar sobre las cosas que están a mano. La plenitud de la humanidad no está en tener una extraordinaria capacidad. Para cultivar la humanidad hay que acompañarse de personas con la misma intención. Analectas 13.27.-14.1.-14.6.-19.6. -19.15.

Se trata de ponernos en camino hacia nuestra humanidad. Medirlo es imposible.

13) El que práctica la humanidad, no busca la vida a expensas de su humanidad; por el contrario, habrá ocasiones en que dará su vida para realizar su humanidad. La humanidad es más esencial para la gente que el agua y el fuego. He visto a hombres perder su vida por rendirse al agua o al fuego; nunca he visto a nadie perder su vida por rendirse a la humanidad. Analectas 15.9.-15.35.

Hermosa explicación de lo que es llegar a ser humano integral

14) La práctica de la humanidad comienza con optimizar todas las capacidades que la naturaleza nos ha dado generosamente solo que requiere de un ejercicio permanente. Ofrecer esas capacidades a personas y propósitos virtuosos, además de rodearse de personas con alto nivel de fuerza moral. Analectas 15.10.

Nuestras universidades suelen preparar personas para intereses extranjeros, olvidan que el propósito de hacer un pueblo y nación grande es la máxima de las utilidades.

15) Cinco prácticas en todo el mundo que aumentará la humanidad. La cortesía, la tolerancia, la buena fe, la diligencia y la generosidad. La cortesía evita los insultos; la tolerancia gana todos los corazones; la buena fe inspira la confianza en los demás; la diligencia asegura el éxito; la generosidad confiere autoridad sobre los demás. Analectas 17.6.

El don de la humanidad es que en ella reposa la simiente y la tierra para producir conciencia y hacerla Virtud.

16) Seis cualidades para ser humanos y seis perversiones que deshumanizan: a) Amar la humanidad sin amar el aprendizaje degenera en necedad. b) Amar la inteligencia sin amar el conocimiento degenera en frivolidad. c) Amar el liderazgo sin amar el conocimiento degenera en astucia. d) Amar la franqueza sin amar el conocimiento degenera en brutalidad. e) Amar el valor sin amar el conocimiento degenera en violencia. f) Amar la fuerza sin amar el conocimiento degenera en anarquía. Analectas 17.8.

Nótese que cada cualidad no resulta suficiente si no es completada por otra acción. Lo cierto es que la necedad, frivolidad, astucia, brutalidad, violencia y anarquía están al orden del día pues no se enseña las cualidades, mas bien se refuerza lo no humano.

17) El dolor por la pérdida de un ser humano como son los padres constituye para Confucio una manera de reconocer la humanidad. Cuando tenemos una pérdida: el apetito lo perdemos, cantar o escuchar música no nos brinda disfrute y la comodidad de una vida ya no resulta placentera. Y esta es la explicación que el maestro nos hace a partir de uno de sus discípulos que no consideraba extender el duelo por una larga temporada: “Cuando nace un niño, durante los tres primeros años de su vida no abandona el regazo de sus padres. Tres años de duelo es una costumbre observada en todo el mundo. ¿Acaso Zai Yu no disfrutó nunca del amor de sus padres, ni siquiera durante esos tres primeros años? Analectas 17.21.

Ser humanidad se inicia en la experiencia infantil desde el amor de los padres

18) Existen tantos modelos de ser humano, como humanos existen. Pero es condición para gobernar su compromiso con la humanidad y realizarla. Analectas 18.1.-20.2

Aspirar a ser humanidad es una tarea de todos pero la de los líderes y gobernantes es obligatorio para que se realice la Vía en todo y en todos.

conciencia

 

 

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2 comentarios sobre “Confucio y el arte de ser Humanidad

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