Contraloría Social Del Servicio Publico De Suministro De Agua Potable En El Barrio El Campito-Estado Miranda (2010-2011)

Licda. Johanna del C. Rivero Parada

Un estudio de caso para determinar los alcances y límites de la Contraloría Social.

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Este trabajo pretende estudiar, a partir de la experiencia de lucha por el agua del Barrio El Campito- Petare- (2010-2011), el funcionamiento concreto de las nuevas formas de contraloría popular y de relación entre el pueblo organizado y la administración pública municipal a la sombra de la filosofía impulsada por el Gobierno Bolivariano.

En estos años recientes se ha creado un marco jurídico que favorece la participación activa en estas nuevas formas de contraloría, entre esas leyes se destacan: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, Ley de los Consejos Locales de Planificación, Ley Orgánica de los Consejos Comunales, Ley Orgánica de la Contraloría General de la República, Sistema Nacional de Control Fiscal, Ley Orgánica del Poder Popular, Ley Orgánica de las Comunas, Ley Orgánica de la Contraloría Social y Ley del Plan de la Patria.

Sobre esta lucha, una habitante del barrio tomó la palabra en una asamblea de ciudadanos(as) en el pasado mes de septiembre de 2015 y expresó: “entre los años 2010 y 2011 ciento veintiocho (128) familias quedamos excluidas del suministro de agua potable durante un año. La presencia de aguas estancadas en las casas generó muchos casos de dengue sobre todo en los niños de la zona. La insalubridad llenó de sarna a las mascotas y sus dueños. La única manera que teníamos de conseguir el agua era pedirla prestada de la manguera de otros vecinos que solamente por la noche nos la podían dar. Eso nos obligaba a desplazarnos en las horas que las bandas acostumbraban a enfrentarse con el peligro consiguiente. Una persona que buscaba agua de esta forma, recibió un disparo y quedó herida. Los Consejos Comunales existentes en el barrio manifestaban que nuestra zona no se encontraba en su ámbito de acción por lo cual no podían intervenir y la situación sólo se pudo solucionar gracias a la contraloría social”.

El mecanismo de la contraloría social permitió a esta comunidad popular resolver el grave problema de falta del fundamental liquido para la vida que es el agua mostrando así en los hechos que no es unicamente una propuesta teórica sino una forma eficaz de organizar la acción popular colectiva enfocada a resolver problemas puntuales y también a la tarea mas difícil y larga de transformar la sociedad. Es nuestro deseo con esta investigación conocer mejor dicho mecanismo.

A los efectos metodológicos nos planteamos como objetivo general:

  • Determinar los alcances y las limitaciones de la contraloría social en el caso concreto de la lucha por el derecho fundamental al suministro de agua potable.

Para alcanzar el mismo, nuestros objetivos específicos serán los siguientes:

  1. Caracterizar la contraloría social como un proceso democrático participativo a partir de algunos referentes teóricos y el marco legal venezolano
  2. Conocer los factores que generaron la exclusión en el suministro de agua potable de las ciento veintiocho (128) familias del sector durante un año.
  1. Indagar sobre el proceso de organización de los habitantes del sector a lo largo de la lucha por la recuperación del suministro de agua potable.
  1. Describir el comportamiento institucional en relación a la demanda de los vecinos que tuvo el Instituto Municipal de Aguas de Sucre (IMAS), adscrito a la alcaldía del municipio Sucre, Estado Miranda.

Metodología

Este estudio de caso, lo hemos basado en una metodología que la antropología social denomina “Observación participante” que no es otra cosa más que la inserción plena del investigador en la actividad o grupo social que busca conocer. El investigador es un sujeto más del proceso en marcha y mientras participa plenamente en la actividad la observa y analiza, toma un registro de la misma esperando el momento de reflexionar sobre la misma, extraer consecuencias y someterla a un estudio detallado del que extraer las conclusiones oportunas. Es necesario señalar que quien escribe era habitante del sector afectado y emprendió la lucha junto a sus vecinos por recuperar el suministro de agua potable. Los registros se llevaron a cabo mediante fotografiás, videos de asambleas de ciudadanos y ciudadanas, censos, actas de reuniones y cartas.

Para completar el estudio se realizaron diez (10) entrevistas semiestructuradas a vecinos que también estaban involucrados en esta lucha, las preguntas planteadas fueron las siguientes:

  1. ¿Considera usted que la lucha por el suministro de agua potable desarrollada entre los años 2010 y 2011 ayudó a corregir acciones o situaciones contrarias a los intereses colectivos en un tema vital? ¿Por qué?
  1. ¿Qué factores generaron que más de un centenar de familias del sector quedaran sin agua durante un año?
  1. ¿Cómo fue el proceso de organización de los habitantes del sector para recuperar el suministro de agua potable?
  1. ¿Cómo valoraría la gestión del Instituto Municipal de Aguas (IMAS) de Sucre en el suministro de agua potable en los años 2010-2011?
  1. ¿Cuáles fueron los alcances y limitaciones del proceso de contraloría social emprendido a lo largo de esta experiencia?
  1. ¿Cómo considera que es el suministro del servicio de agua potable en el sector luego de casi cinco años de la lucha emprendida?
  1. ¿Cómo cree usted que pueden solucionarse estos problemas?. En caso de que el suministro de agua potable este presentando fallas en el año 2015.

Estos instrumentos de registro de información nos ayudarán a determinar los alcances y limitaciones de la contraloría social en el caso particular que estamos estudiando.

Resultados:

Caracterización de la contraloría social como un proceso democrático participativo a partir de algunos referentes teóricos y el marco legal venezolano.

Según el Art. 2 de la Ley Orgánica de Contraloría Social “es una función compartida entre las instancias del Poder Público y los ciudadanos, ciudadanas y las Organizaciones de Poder Popular, para garantizar que la inversión pública se realice de manera transparente y eficiente en beneficio de los intereses de la sociedad, y las actividades del sector privado no afecten los intereses colectivos o sociales”.

La función de la contraloría corresponde a la visión de la democracia participativa

que se sustenta en la acción directa de los ciudadanos organizados más allá del simple hecho electoral que se manifiesta cada cierto número de años a favor de los candidatos de determinados partidos políticos. Esta segunda concepción corresponde al sistema de la “democracia representativa” en la que el pueblo delega su voto a unos administradores y ejecutores de la política al frente del poder de los distintos niveles administrativos públicos, desde la presidencia de la República al caserío mas apartado de nuestra geografía nacional. Los políticos en función de administradores toman las decisiones de actuar o no en función de sus intereses y la agenda establecida mientras que el pueblo se limita a observar pacíficamente. Este fue el esquema imperante en Venezuela desde la caída del dictador Marco Pérez Jiménez en enero de 1958 hasta la llegada al poder vía electoral del Comandante Hugo Chávez consideraba  que mediante este sistema “las burocracias, la burguesía y las élites gobernantes le quitaron a nuestro pueblo ese poder durante mucho tiempo, se lo negaron[1]. A partir de 1998 y 1999 la reforma de lo público ha pasado por una concepción distinta en la que las masas populares intervienen directamente en la vida pública no únicamente mediante la emisión de un voto voluntario, secreto y libre sino también mediante la participación en referendos y mediante el control, la critica activa a las autoridades y la toma de decisiones y acciones en aras a resolver los distintos problemas que plantea la vida social.

El Gobierno Bolivariano ha pedido al pueblo que se movilice y se organice “de manera disciplinada, cívica, pero contundente frente a aquellos que representan al pueblo[2]. Deben ser resueltos problemas referidos a un amplio espectro de cuestiones que van de la ratificación o no de la máxima autoridad presidencial a la demanda de enseñanza, servicios sociales, derechos democráticos, organización económica, producción y distribución, seguridad pública, cultura y recreación, deporte, sanidad, etc.. Cuestiones que responden a un “país con graves carencias”, como señalaba el dirigente Elías Jaua en 2004[3].

Esta nueva concepción la define quien fuera diputado y abogado constitucionalista Carlos Escarrá Malavé:”el principio de soberanía popular y de Soberanía del pueblo…deja de concebirse como instrumentado a partir de una simple participación en virtud de un régimen eminentemente representativo, para ser complementado con formulas que atienden al establecimiento pleno del poder que inviste a la ciudadanía[4].

Compartimos la recomendación del gran antropólogo venezolano Rodolfo Quintero de no apegarnos a las citas porque se puede castrar así la “audacia científica[5] del investigador. Trataremos de partir de la vida misma, de la experiencia vivida por nosotros , miembros de una comunidad en un barrio pobre de la inmensa aglomeración llamada Petare en defensa del agua frente a una alcaldía burguesa indolente y arrogante. Sin embargo pensamos que considerar algunas referencias teóricas generales ayudan a pensar de manera colectiva, acertada, global y profunda los fenómenos sociales que nos toca vivir y en el contexto general en que se inscriben.

El profesor y filósofo José Rafael Núñez Tenorio afirmó que era indispensable “hacer práctico, real, el principio de la soberanía popular[6] que es lo que significaba para Carlos Marx en su obra sobre el XVIII Brumario conducir la Revolución democrático-burguesa hasta sus últimas consecuencias. Dado que bajo el régimen burgués neocolonial llamado “punto fijismo” la soberanía popular fue despreciada y se burlaron del pueblo ya que “en la práctica” se trataba de una dictadura, es una tarea fundamental del momento. Tenorio subraya la importancia de culminar la revolución democrático-burguesa para enlazarla con la revolución socialista. Esta definición seria mas o menos el momento en que nos encontramos. Lo reconoce tácitamente el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en sus textos fundamentales cuando afirma que la tarea central de hoy y tal vez de un periodo largo es construir el poder popular y revolucionario y desmontar “el poder constituido al servicio de la burguesía y el imperialismo[7].

La contraloría social puede convertirse en la práctica en una vía para construir el poder popular y conquistar la soberanía popular tantas veces negada en los hechos por quienes niegan no solamente el socialismo sino incluso los elementos avanzados de la democracia burguesa aunque se llenen la boca con palabras en su defensa. El profesor Luis Britto García define la contraloría como el conjunto de acciones de control, vigilancia y evaluación que ejercen las comunidades para logar el cumplimiento de los objetivos de los programas sociales[8].

             El proceso de contraloría social aquí estudiado está en consonancia con el segundo objetivo histórico de la Ley del Plan de la Patria y con los objetivos nacionales 2.2 y 2.3 inherentes la construcción de una sociedad justa y al fortalecimiento del poder comunal como herramienta de lucha por condiciones de vida digna.

 Alcances y limitaciones de la contraloría social en el proceso de lucha por recuperara  el suministro de agua potable emprendido por ciento veintiocho (128) familias  del Barrio El Campito-Petare.

 Alcances:

 Superación de los factores que incidieron en la falta de agua potable del Barrio El Campito durante un año, a saber: .

Este proceso comenzó cuando un pequeño grupo de vecinos comenzó a visitar, durante un mes, cada casa del sector para narrarles como los primeros habitantes de la localidad habían trabajado colectivamente para acceder al agua, la luz eléctrica, construir las primeras carreteras y garantizar el transporte público, en otras palabras, crearon una pequeña organización  para la difusión de  su historia local con el propósito de elevar la conciencia del conjunto del vecindario.

  • Recuperación de la confianza en el trabajo colectivo: Este proceso comenzó cuando un pequeño grupo de vecinos comenzó a visitar, durante un mes, cada casa del sector para narrarles como los primeros habitantes de la localidad habían trabajado colectivamente para acceder al agua, la luz eléctrica, construir las primeras carreteras y garantizar el transporte público, en otras palabras, crearon una pequeña organización  para la difusión de  su historia local con el propósito de elevar la conciencia del conjunto del vecindario.

Durante las visitas conversaban con sus vecinos y miembros de la comunidad sobre la manera cómo se habían organizado para resolver los problemas que afectaban los intereses colectivos en sus ciudades de origen. Gran parte de ellos eran campesinos desplazados por la migración masiva del campesinado pobre proveniente del todo el país a los grandes centros urbanos a lo largo del el siglo XX  o por la guerra que desde hace más de cincuenta años en Colombia la oligarquía ha desatado contra el campesinado.

Dialogando entendieron, desde su cotidianidad, que la problemática del suministro de agua potable es un asunto público y no solamente un grave problema de cada familia y de cada persona.

Una vez que los afectados lograron  superar la indiferencia para implicarse en cualquier acción colectiva, el día 18 de agosto de 2010 accedieron a firmar  la primera denuncia de que tenían seis (6) meses sin agua potable. Emprendieron colectivamente un proceso que exigiríaVa seis (6) meses de lucha contra las trabas institucionales ofrecidas por el IMAS y  representantes de la junta parroquial, así como de enfrentamientos contra una racionalidad egoísta e individualista que estaba presente en algunos de vecinos y contra la actitud pasiva, conformista, dependiente y populista presente en estas y en otras personas.

En el discurso de los entrevistados, y  en los registros audiovisuales se evidencia que en el imaginario de algunos seguía presente el modelo de democracia representativa.  Ellos afirmaban que elegían voceros (as)  que terminaban convirtiéndose en representantes. Habían perdido la práctica de auto-organización y confianza en el trabajo colectivo. Las terribles situaciones que les  generaba la ausencia del liquido vital les obligó a realizar asambleas de ciudadanos (as) conforme a la Ley Orgánica de los Consejos Comunales que exige planificar juntos y rendir cuentas.

  • La revisión de actas, evidencia la mediación de jueces de paz ante algunos vecinos que introducían deliberadamente rocas, objetos metálicos, de goma o vidrio para evitar que el agua fluyera hacia la zona afectada o ante vecinos que amenazaban con agredir a quienes luchaban por el agua. Alegaban que privando del agua a toda la comunidad este liquido llegaría sus casas con mayor presión. Esto pone de manifiesto que perviven en nuestro pueblo elementos negativos de individualismo que no dudan en afectar a los intereses generales de la comunidad con tal de anteponer sus propios privilegios.  Es lo que el Comandante Chávez llamaba “valores negativos del capitalismo[9]. Valores negativos que pueden ser superados mediante una acción colectiva positiva guiada por la defensa del bien colectivo, la autoconfianza en el Pueblo, el reparto de responsabilidades en las tareas a realizar, el dialogo abierto y franco y la educación paciente de los sectores atrasados
  • Lucha colectiva contra las trabas administrativas interpuestas por el Instituto Municipal de Aguas de Sucre (IMAS), subordinado a la Alcaldía del Municipio Sucre, Estado Miranda, gestionada por un militante del partido burgués “Primero Justicia”. Después de la entrega de la primera solicitud ante la citada institución  la primera respuesta dada a los vecinos fueron trabas burocráticas y el silencio administrativo.   Al comienzo un único vecino se dirigía a las oficinas del IMAS a presentar el reclamo. Con el paso de los días le fueron acompañando mas vecinos que reforzaban la petición. En un momento grupos de entre cuatro y diez personas se personaban diariamente desde las primeras horas de la mañana en las oficinas para forzar una respuesta positiva a la petición de restablecimiento del servicio de agua. Al cabo de un mes de constante y creciente presión popular el IMAS se vio forzado a salir de su desidia y enviar una inspección al área afectada.
  • Creación de la Mesa Técnica de Agua. La Junta Parroquial exigió a la comunidad de vecinos exhibiendo un documento de la Defensoría del Pueblo que constituyese una “Mesa Técnica de Agua” cuya única función era firmar y sellar los documentos que debían dirigirse al IMAS y que debía subordinarse al citado IMAS. Los vecinos crearon legalmente dicha “Mesa” que existió por seis meses mientras se conseguía normalizar el abastecimiento de agua. Esta petición de la Junta Parroquial fue considerada por los vecinos una traba burocrática de la vieja institucionalidad proveniente del régimen adeco-copeyano que en aquel momento no había aun desaparecido.
  • Establecimiento de Vigilancia Permanente al Sistema de Tuberías. La Mesa técnica de agua y los vecinos afectados acordaron establecer una vigilancia permanente sobre el sistema de tuberías para detectar y neutralizar cualquier acción perpetrada por el sector individualista de la comunidad para alterar la distribución normal y equitativa del agua.
  • Articulación entre instancias del Poder Popular y la Alcaldía para resolver el problema. Los vecinos reunidos en Asamblea abierta con participación de la Mesa Técnica de Agua y los Consejos Comunales del sector consiguieron que el presidente y dos ingenieros del IMAS hechos presentes en dicha Asamblea se comprometiesen a realizar trabajos de mantenimiento en las tuberías de todo el sector. Esos trabajos no los realizaría en exclusiva el IMAS sino de manera conjunta con los propios vecinos afectados con su trabajo voluntario. El IMAS se excusó en su falta de recursos para reemplazar las tuberías y la propia comunidad ha debido realizar esta tarea por sus propios en los años sucesivos.
  • Trabajo voluntario auto-organizado por los propios vecinos. Los vecinos realizaron trabajo voluntario durante cinco meses para restablecer el servicio. Una de las acciones mas importantes de lo que podemos llamar “contraloría positiva y activa” realizada por la comunidad fue el trabajo voluntario de sus miembros con el acuerdo y asesoría técnica del IMAS para reparar y reconstruir el sistema de tuberías dañado. Esta tarea exigió a los vecinos alcanzar un nivel de organización para asegurar los turnos de trabajo, las comidas para quienes se implicaban en la tarea física incluyendo los operarios del IMAS, la búsqueda de las herramientas necesarias y la ejecución de las tareas en si mismo. Es decir, la comunidad organizada fue capaz de asumir cuatro tareas: auto-organizarse, entablar una relación con una institucionalidad en principio reacia a colaborar, educar a los vecinos que saboteaban el suministro en función de lo que creían era defender sus intereses particulares e intervenir directamente en el trabajo físico de reconstruir el sistema de aguas blancas que debía abastecer al sector.
  • A partir de esta experiencia los vecinos comenzaron a luchar por la creación de Consejo Comunal en su sector, lo cual se concretó el mes pasado.

Limitaciones

  • El nivel de organización popular alcanzado no lograba garantizar la seguridad de los vecinos amenazados por grupos con intereses contrarios a los intereses colectivos y por la inseguridad habitual.
  • Poca capacidad de toma de decisiones en materia de sanciones contra funcionarios y entes indolentes.
  • Desarrollo de escasos procesos de formación en materia de contraloría social dentro del sector.

[1]

[1] Hugo Chávez, “Palabras en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar”, Maiquetía, 24 febrero 2012 en el folleto  titulado Irreverencia en la discusión. Lealtad en la acción. Correo del Orinoco, marzo 20012, Caracas, p.30.

[2]

Elias Jaua, “Instalación del encuentro sobre contraloría social”, Seminario internacional de contraloría social, Fondo Intergubernamental para la descentralización, Caracas, mayo 2004, p. 14.

[3]

[3] Ídem, p. 13.

[4]

[4] Carlos Escarrá Malavé, Consideraciones libres sobre el socialismo bolivariano, Asamblea nacional de la republica bolivariana de Venezuela, Caracas, 2013, p. 97.

[5]

[5] Rodolfo Quintero, Antropología del petróleo, Banco Central de Venezuela, Caracas, 2014, p. 191.

[6]

[6] J.R. Núñez Tenorio, El Carácter de la Revolución venezolana, texto reeditado por las Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas, 2011, p. 42.

[7]

[7] Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), El Libro Rojo, Venezuela, 2010, p. 100.

[8]

[8] Citado en el articulo de Ana Acosta, Cristina Perez y Edgar Mavárez “Contraloría social como mecanismo de rendición de cuentas vertical”, 2014.

[9]
Hugo Chávez, La militancia y el PSUV en la construcción del socialismo, Aló Presidente teórico, 2009, p. 29

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