Validación y visibilización de los saberes sociopolíticos en contraloría social

Por Alice Socorro Peña Maldonado

total somos muchos

A objeto de validar los resultados obtenidos por los articulistas contenidos en el Anexo 3, se realizaron diversas acciones y actividades haciendo uso nuevamente del espacio virtual para consultar a los articulistas, además de abrir una entrevista para el público en general. Las entrevistas y el conversatorio permitieron verificar capacidades contraloras a través de los saberes y analizar cómo cada participante hacía énfasis en sus discursos, lo que permitió visualizar las categorías de Visión o Utopía, Crítica de la realidad, Propuestas para revertir la realidad, la Confianza o desconfianza hacia las autoridades e instituciones  y las Acciones éticas. Aún cuando se hizo uso de preguntas generadoras de modo individual y en debate colectivo, los resultados estuvieron orientados a estas categorías, sólo que en el conversatorio todas las categorías emergieron a lo largo del debate. Se evidencia entonces la importancia de los conversatorios por el enriquecimiento y complementariedad de los saberes, solo que el límite del tiempo resulta su potencial enemigo, debido a las prácticas propias de los participantes en este tipo de evento.

1.   Saberes de los articulistas respecto a la Ley de Contraloría Social

Debido a la ausencia de una discusión de la Ley Orgánica de Contraloría Social por parte de los articulistas (la mayoría de los artículos elegidos pertenecían a un tiempo previo al debate y aprobación en Diciembre del 2010) fue necesario hacer una consulta sobre la contraloría social actual, y a su vez que los mismos hicieran un análisis sobre la ley. Ambas fueron contestadas por nueve articulistas (siete hombres y dos mujeres), que pese al bajo número de participantes respecto a la mayoría y dada la solicitud a 130 personas, es necesario reafirmar que quienes respondieron fueron las personas idóneas, con capacidad de reflexión acción que permitió complementar y enriquecer las críticas y propuestas emanadas de los artículos estudiados, así como corroborar los saberes del pueblo contenidos en la voz y mirada de cada ciudadano. Validar los resultados de los artículos con esta consulta me permitió profundizar algunos puntos y corroborar algunas tendencias.

Veamos a continuación los aportes (Anexo 4) más importantes respecto a la consulta sobre la CS derivados de las reflexiones y análisis de los 9 articulistas de Aporrea:

a)    La contraloría social como espacio, mecanismo e instancia de participación protagónica, corresponsable y revolucionaria.

b)    El reconocimiento de las potencialidades y limitantes de los sujetos históricos ante el reto y desafío del ejercicio contralor.

c)    La importancia de la formación ciudadana (tanto del que recibe como de quien da el servicio) que consolide el Poder Constituido como una derivación del Poder Constituyente.

d)    La CS como instrumento legal para ser aplicado a las instituciones del sector público. El énfasis de la contraloría social a lo público invisibiliza su aplicación al sector privado. Igualmente lo referente a la promoción de una cultura contralora se orienta hacia un deber del Estado (sector público) como si el sector privado en lo educativo y mediático no le correspondiese esta tarea.

e)    En cuanto a la aplicación del procedimiento de la contraloría social establecido en la Ley, en los saberes populares prevalece la desconfianza en la cultura dominante de prácticas hegemónicas hasta alcanzar un grado de temor y duda ante la consecución de los objetivos y funciones de la Ley. Sin embargo, ven en los procesos educativos y mediáticos un modo para subvertir este orden a través de la participación de la ciudadanía.

Si bien los articulistas reflejaron estas afirmaciones y preocupaciones, no siendo suficiente se abrió un compás para validar entre ciudadanos no necesariamente vinculados a Aporrea pero interesados en el tema de la Ley. Se aplicó a 32 personas la encuesta: “La contraloría social como herramienta ciudadana” (Anexo 5) a través del sistema SURVEYMONKEY buscando conocer las tendencias y apreciaciones sobre los artículos de la Ley. Un 62,5% de los consultados asumen que conocen la Ley. Cada pregunta fue elaborada en función a los artículos de la Ley buscando conocer cual son los aspectos que considera los encuestados mas importantes y con sentido y significado.

Obtener una perspectiva de lo que piensa el ciudadano respecto al articulado permite corroborar apropiaciones del discurso legal como parte de los saberes populares.

  • Sentir que la CS es un ejercicio ciudadano y un derecho constitucional.
  • El control de la gestión pública, comunitaria y privada y la prevención para evitar la corrupción, el burocratismo y la ineficiencia resultaron las funciones más importantes de la CS.
  • Con la CS se puede lograr la Construcción de una ciudadanía con sentido de pertenencia, y promover la cultura que incida en el bienestar común.
  • Se destacó la cultura de control social como mecanismo de acción y para asegurar la rendición de cuentas de las actuaciones de las instituciones públicas como finalidad de la CS.
  • La conciencia política y la organización del pueblo, así la confianza en sí mismo para emprender una acción contralora resultaron valorados por la consulta.
  • A los encuestados les gustaría aplicar la CS en primer lugar, al sector público, en segundo a los Consejos Comunales. El sector privado no se presenta aún como objetivo para aplicar la CS.
  • Los procedimientos son visualizados como propuestas para resolver algunos problemas que requieren CS. Las personas están invisibles como sujeto clave de la solución.
  • Las acciones colectivas resultaron más estimadas para una actuación contralora.

Vale destacar que las tendencias alcanzadas a través de esta encuesta permiten visualizar posibilidades para emprender campañas y llamados para ejercer la CS, como bien se formula en las propuestas y acciones éticas de los articulistas. Pero también se observa una actitud positiva para afrontar este reto y desafío siempre y cuando desde lo colectivo, reconociendo que desde lo individual es una tarea cuesta arriba.

2.   Del encuentro virtual al encuentro cara a cara

Si bien lo dialógico se da en los anteriores espacios de investigación, es en el conversatorio donde participaron articulistas y lectores de Aporrea el espacio por excelencia para evaluar la metodología dialógica. Los asistentes interesados en el tema de la CS ofrecieron sus puntos de vista, validaron los saberes contralores producto de la sistematización de los 400 artículos y reafirmaron perspectivas de los saberes contralores, así como la visualización de prácticas y acciones contraloras. En el Anexo 6 encontrarán los conceptos emitidos por los asistentes y a quienes se les socializo luego de sistematizado.

La actividad tuvo dos momentos, la primera era responder dos preguntas de modo individual y después en forma colectiva.

En cuanto a la primera: En el marco de la aprobación de la Ley Orgánica de contraloría social en diciembre de 2010 queremos conocer su opinión acerca de ¿Cómo estos temas como el burocratismo, corrupción, ineptitud, negligencia, especulación, estafa, acaparamiento e impunidad tanto del sector público y privado, vienen siendo tratados por el Estado/Gobierno? ¿Y por los ciudadanos y comunidades? manifestaron lo siguiente:

  • El Estado y sus instituciones deben entender que vivimos un momento histórico, que no basta la aprobación de la Ley. Muchas actitudes de nuestros gobernantes comprometen el proceso de cambio. Es necesario que nosotros como ciudadanos responsables seamos protagonistas de la CS pese a que hoy nos sentimos que no somos capaces de hacerlo aún cuando los problemas los tenemos alrededor. (aportes y/o complemento al Componente a, b, c, e).
  • ¿Cómo asumimos los ciudadanos y el Estado la contraloría social para que se convierta en una herramienta de Poder Popular? Esto dependerá de cómo los sujetos sociopolíticos promueven una cultura respecto al modo de relacionarnos con los recursos, con el Estado, y la misma sociedad. (aportes y/o complemento al Componente a, b, e).
  • Las instituciones están en la obligación de dar respuesta y abrir alternativas de participación contralora. Las instituciones no les interesa que nosotros ejerzamos, se sienten amenazados o desplazados. (aportes y/o complemento al Componente b, c).
  • Hace falta la voluntad política y social en la contraloría social: La CRBV plasma el sueño y las aspiraciones de nuestros pueblos que tenemos derecho a una existencia política. Existencia que se traduce en la implementación de una nueva ética socialista para el control que necesitamos. Si la LOCS es un avance, es más grande el trabajo que tenemos por delante. La Ley en sí misma no basta. Por muy avanzada que es la Ley ella no va a garantizar sin el concurso de quienes son los generadores de la idea, el ser humano. (aportes y/o complemento al Componente b, e).
  • La contraloría social es un continuo y consecuencia de un proceso. Esto conlleva a una voluntad política y voluntad social, dos aspectos fundamentales en la motorización de  una cultura y praxis en la contraloría social. Voluntad política y social que obliga históricamente al Estado y a sus instituciones a invertir en la educación y en financiamiento para su ejercicio por más que este sea realizado en modo voluntario. (aportes y/o complemento al Componente c, e).
  • Más que slogans es necesario acción política: A estas alturas los buenos deseos y los esfuerzos deben convertirse en reales acciones donde las instituciones hagan sentir y disfrutar al pueblo de los beneficios y el derecho en el vivir digno que necesitamos. Más que la publicidad y promoción de los productos y servicios del Estado, la comunidad debe sentir y percibir el buen servicio. Más que jurídico es un problema de conciencia política, todos los poderes públicos están sometidos a la soberanía popular; es necesaria la conciencia del deber social que debe internalizarse entre los servidores públicos y los ciudadanos. (aportes y/o complemento al Componente e).
  • Plan de acción orientada a la implementación, organización y el ejercicio de la contraloría social: Necesidad de un Plan de acción en las comunidades e instituciones para generar un saldo organizativo en contraloría social. Formar un equipo de trabajo, comité, organización de CS que ejerzan estos derechos en los diversos niveles del Estado (sector público y privado). Intercambio y sistematización de experiencias exitosas o no. Espejos de resultados positivos. ¿Qué y cómo planificar de acuerdo a estos fines? Art. 6. (aportes y/o complemento al Componente e).
  • Abrir espacios a la contraloría social desde lo externo y que sean vinculantes al cambio estructural: propiciar la creación colectiva interna entre trabajadores, planificadores; verificar las organizaciones con peso político y económico, que estén a tono con las leyes; Las normativas internas que violentan las leyes desde su constitución. Cuando esto sucede podemos estar en un momento de no gobernabilidad de un Estado. Hay que obligar a las instituciones del Estado a seguir su correcto camino, romper con la lógica de un “Estado dentro del Estado”. En un espacio descontrolado, si instituciones del Estado no se alinean a las políticas públicas es muy difícil instrumentar un proyecto como el actual. Como ejemplo tenemos 500 trasnacionales y los contratistas de PDVSA y CANTV tienen relaciones tercerizadas e injustas con los trabajadores. ¿Cómo reventar esas perversiones? (aportes y/o complemento al Componente c).
  • No basta la ley es necesario su reglamento elaborado desde los ciudadanos y comunidades: La ley aún revela inconsistencias, hay espacios que no se han logrado cubrir que corresponden a los objetivos del Estado como en el sector privado y socio productivo ¿Cómo penetrar estas organizaciones? No sólo debe importarnos las contrataciones sino como se contrata las personas a nivel interno. El sector privado es una ficción que depende del Estado, y fue financiado por la democracia. Muchos de estos no están a tono con el Estado. ¿Cómo está el sector privado con respecto a esta Ley? (aportes y/o complemento al Componente d).
  • La contraloría social va más allá de lo económico y financiero: es la garantía de todos los derechos a través de las instituciones, el centro del asunto es el logro de los fines y propósitos del Estado en miras al poder del pueblo. Es un instrumento para el ejercicio de la contraloría, para garantizar los fines del Estado y para que la inversión se haga correctamente, para que se cumplan con eficacia. El recurso que se invierta responde a lo que la gente quiere, por lo que no basta el control de los recursos, sino al propósito para el cual fue realizado el bien (en cuanto la lógica social es que se logre el beneficio en el tiempo). Seguimos entrampados por el capitalismo. Urge superarlo y poner el énfasis en el bien común y el bienestar del ciudadano. (aportes y/o complemento a todos los Componentes).
  • Invertir recursos en contraloría social: No se ha invertido recursos en la refundación republicana. Educar en nuevos saberes y prácticas contraloras en la superación de los saberes y prácticas burocráticas, corruptas, ineficaces e ineficientes, e impunes de una cultura puntofijista subyacente. Una forma de hacerlo es invertir en los procesos formativos y educativos, así como en lo informativo y comunicacional (aportes y/o complemento a todos los Componentes, especialmente al e).
    • Procesos formativos y educativos: Superar las condiciones subjetivas de la revolución es un imperativo para la contraloría social. Esto se puede canalizar mediante la formación y promoción de valores, de educación, información y comunicación permanente.
    • Educar e informar para la contraloría social: Todos los ciudadanos deben ser educados para ejercer la contraloría, tanto del ciudadano en función a las instituciones o del ciudadano que siendo funcionario público haga CS a su institución. Hay que educar a las instituciones de todos los poderes.
    • Creación de una escuela de contraloría social, donde se eduque al ciudadano y a las comunidades. Niños, jóvenes, adultos y de la tercera edad deben ser formados en los valores que coadyuven en nuevas prácticas contraloras en combate de vicios y antivalores que obstaculizan su práctica al desarrollo de instituciones públicas y privadas al servicio del colectivo.
    • Educar a los ciudadanos en los procedimientos de ley, así como a las Instituciones en apoyo a la acción contralora y en el manejo de los recursos y en la rendición de cuentas. Ya existiendo la ley, el siguiente paso es educar para aplicarla efectivamente y crear experiencias exitosas: Audiencias públicas orales en las que se determine la responsabilidad de alguna supuesta malversación. Sanción e investigación, procedimientos para las personas implicadas. El asunto no se trata de sancionar sino de educar.

En cuanto a la segunda: ¿Qué propuestas haría para que la contraloría social en Venezuela se constituya en verdadera herramienta de cambio de una ciudadanía protagónica, corresponsable y revolucionaria y la transformación de las instituciones? ¿Qué cosa implementaría? expresaron lo siguiente:

  1. Foros nacionales sobre la contraloría social para socializar estos saberes y favorecer su discusión en el marco de un proceso de concienciación colectiva.
  2. Constitución de un colectivo de contraloría social para la canalización de una voluntad política y social.
  3. Taller de formación sobre CS basados en las propuestas elaboradas por los articulistas y recogidas en el documento.
  4. Creación de página web para ser inserta en www.aporrea.org.
  5. Publicación por parte de Aporrea de los resultados de la investigación sobre las percepciones de los articulistas.
  6. Elaborar una consulta más amplia a objeto de conocer las tendencias favorables hacia CS como herramienta ciudadana. Además permite validar con lo sistematizado algunas fortalezas o deficiencias del discurso obtenido. (Anexo 5)
  7. Construcción de la política pública a partir de los Componentes alcanzados en el documento que permita su elaboración y a partir de un proceso concienciador colectivo e individual.

En cuanto al conversatorio de la contraloría social se observa en los participantes:

  1. Importancia de quienes participan. No sólo vienen motivados, han participado directa o indirectamente en procesos contralores.
  2. Se busca la defensa de las posturas individuales en el marco de una cultura de la polémica. Sin embargo, no se observaron actitudes de protagonismo, prevaleció el respeto.
  3. En la exposición de los puntos de vistas prevalece siempre el saber individual, cuando se retoma el tema desde una sola perspectiva y permite presumir que no se escucha al otro, para debatir realmente. Los saberes conversacionales generalmente son asumidos parcialmente por un participante.
  4. Aprender a desarrollar y a elaborar argumentos totales y holísticos y la construcción de los saberes pasa necesariamente por el intercambio de ideas que nos enriquece y nos complementa. De allí la necesidad de construir en colectivo. Valorar la opinión o el punto de vista del otro, aún cuando sea sentido como antagónico y contradictorio. Importante la sistematización para captar esa riqueza.
  5.  La confianza o desconfianza es fácilmente perceptible en las posturas de los articulistas. Confianza en el proceso y en las posibilidades y desconfianza en las personas e instituciones.
  6. El argumento crítico es un elemento clave en los debates pero este debe ir acompañado de la propuesta que permita revertir el orden criticado y en coherencia con la visión paradigmática del sujeto.
  7. Si el lenguaje oral tiene sus aspectos positivos y negativos, el lenguaje escrito permite no divagar y centrar las ideas, además en el momento de sistematización resulta menos complicada al suscribirse a lo escrito.

Retomando los aspectos sistematizados del encuentro cara a cara, analizándolos en profundidad y visualizando los logros alcanzados en la sistematización de los saberes populares en la CS, además de vincularlos a los instrumentos políticos que contamos y desarrollados en el proceso revolucionario, puede observarse que se dan los elementos necesarios para la construcción y elaboración de una política pública. En este sentido, como lo establece el artículo Art. 62  de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1998), el artículo 2 de la Ley Orgánica de la Administración Pública (2008) y propiamente los artículos 5, 16 y 17 de la Ley Orgánica de contraloría social (2010), que redundan en la formulación de políticas a partir de los ciudadanos, comunidades y colectivos organizados. Experiencia esta que no ha sido aún, un modo de hacer gobierno, de construir el Estado. Pero que sería interesante que una política pública de contraloría social inicie un nuevo ciclo para la profundización del Estado que necesitamos y queremos, que elaborada por todos permita su desarrollo, implementación y consolidación en las esferas cotidianas e institucionales.

Fuente: PEÑA MALDONADO. Alice Socorro. Praxis emancipatoria en la contraloría social desde la visibilización de los saberes populares-  Tesis doctoral. Universidad Bolivariana de Venezuela. Dirección General de Producción y Recreación de Saberes, 2012

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