Inicio » Posts tagged 'VOLUNTAD DEL PUEBLO'

Tag Archives: VOLUNTAD DEL PUEBLO

Sentipensando el Estado que queremos

A 200 años de la Independencia

Por: Alice Peña Maldonado |

Como ciudadana considero que el Proceso Bolivariano Venezolano es un reto y desafío histórico para todos aquellos que nos encontramos en su espacio sociopolítico. Observo la importancia de hurgar en la historia pasada para comprendernos e incluirnos, solo así actuaremos en el presente con conciencia crítica y acción creadora y avanzaremos con pasos firmes en la construcción del futuro que anhelamos a partir de nuestras necesidades, intereses y expectativas ya sean individuales, comunitarias y colectivas.

Propongo en esta pequeña reflexión mirar la institucionalidad del Estado desde la cuestión social en el momento mismo del proceso independentista y su configuración hasta nuestros días. Más allá de ser exhaustiva y compartir precisiones históricas, que muy bien la puede hacer los historiadores, la propuesta es invitar al colectivo a estudiar el Estado no como algo estático sino desde la continuidad histórica cultural y desde un permanente cambio y movimiento en manos de quienes ostentaron el poder gubernamental de turno, para luego poderlo compartir e enriquecerlo en el marco del diálogo social transformador.

En principio quiero recordar al maestro Simón Rodríguez cuando planteaba la creación de nuevas instituciones para la sociedad americana, y entre estas seguramente la constitución del Estado como estructura jurídica base para el gobierno político facultado en garantizar a los ciudadanos la libertad, la educación y el trabajo, aspectos esenciales para ese momento y que sigue siendo tarea importante en la actualidad. Como este llamado, no faltaron otras voces para dar cuenta de lo que era necesario en la consolidación de la independencia real.

Aceptando el hecho de que los cambios no se hacen de la noche a la mañana, es de imaginar que la organización colonialista se preservo por un largo trecho, y sus formas fueron asumidas en la nueva república por parte de los nuevos actores, que siendo venezolanos su postura ideológica conservadora como miembros de la oligarquía criolla se oponían a modificar el orden social y económico establecido desde la colonia. En oposición, surgen los liberales, para proclamar los ideales de libertad e igualdad ante el incumplimiento de las promesas de libertad a los esclavos, la entrega de tierras a los campesinos que lucharon en la gesta patriótica y el trabajo bajo condiciones justas. Este hecho demostró fehaciente los antagonismos y las contradicciones propias de los líderes que ocuparon cargos en la incipiente nación republicana.

La cuestión social fue relegada y se afianzó una cultura política deshumanizada, enajenante y cruel ante las necesidades del pueblo, quien entregó todo en la lucha por la ruptura colonialista con la esperanza de obtener una mejora en su vida. Ante esta situación se produce la Guerra Federal cuyo implicado principal es el mismo pueblo que retoma de nuevo las armas en búsqueda de sus legitimas aspiraciones ante el escenario de grupos de venezolanos que tomaron posesión total de la producción y la comercialización en el amplio mercado post-colonialista, obteniendo ganancias superiores pues no tenían que enviar a España ya ni impuestos ni productos agrarios. Los que dirigían el Estado no habían desarrollado las leyes y procedimientos para regular las riquezas, obtener tributos y distribuirlas en servicios a la colectividad.

Si bien los actores de la colonia desaparecen, no así sus prácticas. La anarquía para delimitar los aportes a la nueva institucionalidad llamada República, de modo que asumiera los gastos e inversiones necesarias para el bien de todos, no era precisamente los intereses de la élite agraria. Si no asumieron su cuota de responsabilidad ante los nuevos libertos, dificulta pensar sus obligaciones con la nueva realidad institucional.

Los resultados de la guerra lo conocemos, se diezmo la población y la pobreza y miseria trastoco los umbrales de la familia venezolana, en su mayoría mestiza de claro predominio pardo en una mezcla de indios, negros y españoles y habitantes de la zona central donde se llevo a cabo los actos de la guerra fratricida. Si estos fueron golpeados duramente, no es de entrañar a las etnias originarias, las cuales permanecían invisibles para el Estado.

Luego de la Guerra Federal y lo que resta del siglo se incorporaron nuevos venezolanos a gobernar pero mantuvieron una acción a favor de los grupos conservadores de la élite agraria, incluso muchos formaban parte de ellos. No obstante, el Estado comienza a introducir algunos elementos de control y regulación propios de la hacienda pública, pero no lo suficiente, pues tuvo que acudir a empréstitos en el exterior o a la figura de expropiación de los bienes y propiedades de la iglesia. ¿A donde fueron a parar estos recursos? Podemos pensar para el gasto y la administración pública pero también para las ambiciones propias de los gobernantes ganados a los viajes en el exterior (Europa y Estados Unidos) y a los lujos y vicios de grupos que querían emular las costumbres foráneas. Muchos de los mandatarios dilapidaron los bienes públicos que debían ser distribuidos a la población, a las ciudades y a los pueblos.

Si bien el Estado contribuía al desarrollo de oportunidades de la producción agraria en manos de las élites y a quienes el compadrazgo favorecía, ésta no constituía una fuente de impuesto relevante para el mismo. ¿Cómo se puede entender, que en esas décadas las demandas del café y otros rublos agrícolas daban buenos dividendos a sus propietarios y el Estado cada vez más endeudado? Y la cuestión social pasaba de nuevo a ocupar el último lugar pues los afanes propios del poder y su mantenimiento, retrasaban la tarea del Estado en miras a garantizar los derechos civiles y sociales.

Lo que generada un pueblo desesperanzado que deambulaba de nuevo en busca de comida, de tierra propia y de oportunidades de trabajo. Se puede destacar que el Estado no contaba con recursos o bienes propios, lo que podía darle a la institucionalidad autonomía en sus decisiones, si realmente tenían la intención de favorecer al pueblo. Es, al principio del siglo XX cuando el petróleo vino a ser un recurso del Estado, el escenario político y económico cambio en 180 grados. El Estado pasa a monopolizar la administración de la renta petrolera, gracias al decreto que emitió el Libertador Simón Bolívar el 24 de octubre de 1829 sobre la propiedad del Estado sobre las minas. Este principio se respeto y se aplicó ante la presencia del Hidrocarburo en tierras venezolanas.

En este sentido, el Estado asume nuevas características dada esta situación, por ejemplo posee una fuente de ingresos significativa que no depende del tributo, se torna autónomo. El Estado reduce su capacidad de exigir el pago de los impuestos a sus ciudadanos y empresas del sector agrícola, y estos últimos grupos se debilitan y pierden representación y capacidad de presión para que el Estado acepte sus imposiciones. El Estado se convierte en inversionista, en empresario, en banquero y en el principal empleador del país; así como en el principal consumidor de bienes y servicios y promotor económico.

Los sectores económicos y sociales privilegiados y olvidados otros, en un primer momento se adaptaron dentro de una relación de dominación con la aspiración de ser beneficiados con una parte de la renta petrolera (préstamos, compras del estado, sueldos y salarios) lo que le confiere a los dirigentes que gobiernan una gran fortaleza política con relación a otros sectores de la sociedad. Sin embargo, en la década del 40´ nacen los partidos políticos bajo las influencias de ideologías eurocentristas (social democracia, social cristianismo y comunismo) quien a su tiempo, logran colonizar al Estado y se convierten en dominante, en tanto usufructúa los recursos públicos en beneficio de una parcialidad ideológica-política. Estas nuevas propuestas ideológicas, excluyeron aún más la producción cultural de un pensamiento propio enraizada en el pensamiento bolivariano. Por lo que sus posturas políticas poco respondían al interés nacional, sino a la interpretación de esas ideologías para llegar y mantenerse en el poder.

Recorriendo el siglo XX se comienza a visualizar el papel del Estado en materia de salud, de educación y de infraestructura. Con Juan Vicente Gómez se da inicio la construcción de obras públicas de gran envergadura que necesitaba mano de obra, incluso los mismos presos aportaron su trabajo, la higienización del pueblo y la incorporación de inmigración para incorporarlos al trabajo especializado.

En cuanto a Eleazar López Contreras con su Programa de Febrero orientó su trabajo hacia el trabajo, la higiene pública y la asistencia social, la lucha contra el analfabetismo y el control de la violencia, además de la inmigración y el colonialismo.

Y en el caso de Isaías Medina Angarita y Marcos Pérez Jiménez con el Nuevo ideal Nacional se vuelcan hacia la mediana industria urbana en deterioro del campo. Esto comporta un nuevo fenómeno enmarcado en el modernismo y positivismo donde el orden y el progreso estaba signado en dejar el campo, venirse a las ciudades e ingresar en las medianas industrias o participar en el comercio, generando dos problemas, la baja producción de alimentos y el éxodo campesino, denominado también migración y creciendo algunas ciudades en desproporción a su capacidad de generar productos y servicios a todos. La estructura del Estado no estaba capacidad para responder eficaz y eficientemente. Y el problema de la pauperización se agudiza y la deuda social, acumulada en el tiempo se visualiza en los cerros de la periferia de las grandes ciudades donde luego en invasiones masivas y constantes se construyeron los ranchos con las dadivas de los gobierno adeco o copeyano, mientras los legitimaban en los procesos electorales.

Estos dos grupos políticos (AD y COPEI) a partir de los años 60 se distribuyeron el botín de la democracia previsto por el Pacto de Punto Fijo. Pacto que no hizo más que favorecer a grupos políticos, sociales y económicos en medio de procesos de pacificación y estabilidad que hacían de lado a las grandes mayorías de venezolanos y venezolanas que anhelaban disfrutar la democracia conforme al estado de derechos. Así con el acceso a mayores ingresos por la nacionalización petrolera en 1975, una nueva clase social surgió la clase media “ta´barato dame dos” para morir con la entrada triunfal del neoliberalismo a través de los programas de ajuste 1989 y 1996 y auspiciado por el consenso de Washington, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Lo que profundizo la pobreza y nuevos estadios de pauperización social, económica y cultural se tornan estructurales, no siendo suficiente los programas sociales que se implementaron para enfrentar la crisis del sistema democrático, bombardeada desde el exterior por las políticas liberales.

Lo que resulto más indigno de la década del 90´ fue el proceso de privatización de las empresas del Estado por parte de la Sociedad Civil y las ONG´s apostadas en el Estado para deprimirlo, reducirlo, disminuirlo y deteriorarlo, bajo la ausencia de una Política Petrolera que desmejorara los precios en el mercado mundial y justificara la venta de la Industria Petrolera a intereses de las trasnacionales. Las arcas de la nación eran cada vez menos para pagar la deuda pública de los compromisos adquiridos en préstamos por los gobiernos de turno, disminuyendo el gasto público, la inversión en materia de educación, salud, infraestructura y empleo, lo que dio origen a un abismo infranqueable entre ricos y pobres, estos últimos desinformados y desconociendo lo que pasaba realmente y manipulados para que se ajustaran sus cinturones a las rigurosidades del mercado, haciéndoles creer en las bondades futuras del neoliberalismo.

Los medios de comunicación masivos, convertidos en nuevos actores políticos, publicitaron y estimularon la promesa, ejerciendo la desinformación y la manipulación, luego que los partidos políticos perdieron la credibilidad, así como la institucionalidad del Estado que juntos sufrieron la deslegitimación y el posicionamiento alcanzado en tiempos pasados.

Pero el pueblo es sabio y espero su momento. Eligió al presidente Chávez con la esperanza de un cambio en la Estructura del Estado y del Gobierno, que asumiera la promesa no cumplida de los gobiernos de la cuarta republica y más aún de la deuda social acumulada en 200 años después de la Independencia.

Han pasado 10 años de lucha continua, ha habido cambios jurídicos (CRBV y leyes), políticos (la participación individual y comunitaria), económicos (orientación de los dineros públicos a las misiones sociales), sociales (la inclusión), que el pueblo se ha visto favorecido, sin embargo, las elites conservadoras, (dentro y fuera de la revolución) mantienen una postura intransigente a los cambios y transformaciones que se han venido alcanzando en función de todos. Es de hacer notar la oposición de la sociedad civil integrada por los empresarios de Fedecámaras y la élite social y política que fue beneficiada en los 40 años de democracia representativa. Sin embargo, estos grupos siguen apostando por llegar de nuevo al poder Estatal como espacio natural para sus negocios, sin mostrar ningún interés por el pueblo. En sus declaraciones expresan el odio y el desprecio por el Estado por poseer el petróleo, ese oro que tanto ambicionan a favor de sus intereses de clase social, política y económica. Pero también porque conocen la capacidad financiera obtenida por la venta del petróleo, la cual permite subvertir el orden establecido por ellos en cuatro décadas de la Cuarta República. La oposición sabe que es viable el Socialismo y un Estado Comunal que permita la distribución equitativa de los recursos para el bien y disfrute de todos. Son conscientes que el proyecto de la Revolución Bolivariana fundada en los principios de justicia social y de derechos, de solidaridad y de participación protagónica, corresponsable y revolucionaria puede coadyuvar a las reformas institucionales a favor del pueblo venezolano.

Aún cuando se ha alcanzado logros importantes, falta mucho por hacer, es indiscutible el liderazgo del Presidente para seguir avanzando en la construcción de la Nueva Institucionalidad del Estado para festejar dignamente en el siglo XXI que un pueblo conoce su historia y defiende su identidad, que se une, que colabora, que se organiza y que produce una cultura de emancipación permanente y soberanía junto a los pueblos del mundo. Para esto necesitamos un Estado dialógico y educador que construya con su pueblo desde nuestra venezolanidad creadora, liberadora y transformadora.

http://www.aporrea.org/ideologia/a101674.html

Cuando el pueblo crítico y consciente diseñe las instituciones públicas, tendremos un Estado Popular.

Por Alice Peña Maldonado *

Bajo la mirada crítica y propositiva de un pueblo que pronuncia su voz sobre una Ley, Politica o Plan como herramientas de gobierno se puede confirmar que estas deben elaborarse previa sistematización de sus saberes, respecto a los diversos temas de interés público. Para muestra tenemos en esta entrega los cuestionamientos y perspectivas de hombres y mujeres que hacen referencia a la Ley de Contraloria Social http://www.minamb.gob.ve/files/leyes-2011/No6011lorgcs.pdf aprobada en el 2011 y que aportan sus puntos de vistas que enriquece no sólo el debate necesario sino que permiten reconocer vacíos y lagunas que resultan oportunas considerar y tomar en cuenta en su aplicación de no hacerse los cambios o modificaciones.

“En nuestro concepto la Contraloría Social no ha sido asumida en la mayoría de organismos públicos, lo consideran entidad extraña a sus cometidos originales y es fruto de esa visión con gríngolas que tienen funcionarios formados en épocas anteriores, el caso más patético está en los cargos de Planificación de cada ente y que no ha sido corregido en el Ministerio de Planificación y Desarrollo porque allí existen de igual manera a estas alturas del proceso hay síntomas de ineptitud que no pueden ser calificados de otra forma sino de actos de “sabotaje”. No se puede negar el proceso de decantamiento natural con aquellos que intentan a lo interno frenar el proyecto histórico bolivariano y socialista.”

Urge la formulación de un nuevo sistema de normas, procedimientos y mecanismos internos de las instituciones públicas y privadas con el propósito de adaptarlos a los términos del Proyecto Político Venezolano expresado en la Constitución de 1999 y en las leyes de la Revolución. Para ello es importante el uso de la tecnología informática de modo que se asuma los niveles y las complejidades de la Contraloría Social, quién es el punto central a tratar en este relato colectivo, pero que ciertamente la reflexión puede ser aplicada a las diversas realidades del sector público y privado en función del ciudadano.

En el derecho de los venezolanos no solo de opinar acerca de lo que es de interés colectivo se propone aquí acciones concretas a ser consideradas en las leyes, normas y procedimientos orientados a establecer un Estado del Pueblo. Debido a su diversidad y amplitud no están orientadas a una institución como tal, pero debido a la riqueza de ideas planteadas señalamos las siguientes:

  • Revisar las leyes orientadas a la Administración Pública, si se están cumpliendo o no, el principio “cumplir y hacer cumplir las leyes” no permite atenuantes. que contradicciones existen entre ellas (por ejemplo, la Ley Sobre Simplificación de Trámites Administrativos con otras); la Ley de depósitos bancarios acordados para ganar intereses; las leyes referidas a la evasión de impuestos o la estafa existentes en el sector comercial y empresarial para obtener dólares de Cadivi y venderlos en el mercado paralelo.
  • Manejo de los fondos públicos. Revisar contrataciones y compra a proveedores, los sobreprecios en contrataciones y proveedores y por tanto del presupuesto y planificación de los gastos e inversiones.
  • ¿Cómo afrontar nuevas formas de corrupción en niveles altos? Hacer contraloría en todos los niveles. ¿Quiénes están en capacidad de hacer Contraloría Social en ámbitos tan especializados?
  • ü  No se puede hablar de socialismo cuando las contratistas de toda la vida siguen firmando contratos multimillonarios.
  • ¿Cómo hacer seguimiento ante un indicio?: allí comienza la Contraloría Social: cuando se habla de nominas fantasmas de personal, de exoneración de impuestos, la utilización de bienes del estado, de ofrecer un servicio en cambio se estafa poniendo materiales de baja calidad, etc.
  • Revisar modus operandi como la matraca y el soborno. Sistematizar experiencias y tomar carta en el asunto.
  • Revisión de los casos de corrupción existentes a nivel nacional tanto en la fiscalía como en los tribunales y suspensión a las personas responsables que hacer ante la práctica del soborno.
  • En cuanto a la impunidad la lucha contra la corrupción debe comenzar a enjuiciar a culpables para sentar escarmiento. Comencemos a castigar al responsable. No basta promesas y amenazas es necesaria la acción: Castigar
  • Cobra importancia las responsabilidades de los jueces y la articulación de todos los poderes.
  • Para avanzar hay que combatir hoy la impunidad en todas sus formas. Hay que forjar una nueva cultura que por su fuerza moral hegemonice el proceso de construcción de una nueva sociedad.
  • Creación de nuevas prácticas fiscalizadoras las cuales determinaran donde y quienes han incurrido en ilícitos contra los dineros y bienes públicos. Ejercicio activo de la fiscalización rigurosa y conquista de una moral colectiva indoblegable.
  • La corrupción tienen muchas caras y todas hay que develarlas.
  • Crear comisiones de control de los funcionarios a todos los niveles. Misión anti-corrupción
  • El Estado en su función de regular el mundo empresarial y comercial debe crear nuevos mecanismos de control que evite el perjuicio del ciudadano individual y colectivo, como lo ha sido el caso de la especulación y fraude en el sector inmobiliario, financiero, bursátil, bancario, mercantil, económico, comercial, cambiario, mediática, de aseguradoras y alimentaria, entre otros.
  • La usura por parte de élites y la ausencia de un Estado que no da respuesta ni a sí mismo en materia de supervisión y control, tan solo cuando el problema llega a serios indicios y el colectivo ha sido fuertemente golpeado.
  • Para que se cumplan las leyes en el sector privado, debe reorganizarse de modo que responda a la complejidad e incertidumbre. A modo de la acción de control social de los ciudadanos no sea para recordarle al estado sus deberes y funciones establecidas en la ley.
  • Estudiar los procesos de inflación, desestabilización, conspiración de parte de los grupos de oposición en vínculo con intereses extranjeros.

a) Críticas y Aportes a la Ley de Contraloría Social

a.1) La rendición de cuentas y el derecho a la información

La rendición de cuentas por parte de las Instituciones del Poder Público resulta una acción que garantiza el derecho de la información al ciudadano en materia de la acción gubernamental a favor del pueblo. La rendición de cuentas, es pues un principio constitucional basado en la legalidad, exactitud, sinceridad, eficacia, eficiencia, calidad e impacto de las operaciones y resultados de gestión de cada institución pública. Es el modo de demostrar cómo se ha invertido el presupuesto público en la función social. Recordamos como este año el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías representante del Poder Ejecutivo hizo su rendición de cuenta de su gestión anual incorporando luego a su gabinete ministerial para que cada uno explicara al país como se oriento el presupuesto y cuáles fueron los resultados obtenidos, convirtiéndose en jornadas de aprendizaje y de democracia con una alta audiencia de parte de unos venezolanos cada día más interesado por todo lo concerniente a su país y que e abre una era de de interacción y cogobierno entre pueblo y gobernantes.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), la cual incorpora el principio de Rendición de Cuentas y varios artículos para materializar su aplicación, identifica como sujetos de Rendición de Cuentas a todos los funcionarios del Poder Ejecutivo en sus distintos niveles político-territoriales, cuando expresa que deben rendir cuentas: El Poder Ejecutivo, el Presidente de la República, la Administración Pública Asamblea Nacional (Art. 315), el Banco Central de Venezuela, los Ministros, los Gobernadores, estos últimos ante la Contraloría del Estado, Consejo Legislativo Consejo de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas (Art. 161), Electores (Art. 66) y los Alcaldes, Electores (Art. 66) Concejales y miembros de Juntas Parroquiales, El Poder Ciudadano y Electoral en las leyes que rigen estos órganos, el Poder Judicial en la Ley Contra la Corrupción. Queda establecido además que deben rendir cuentas, los miembros del Poder Legislativo, concretamente los diputados de la Asamblea Nacional y los Diputados de los Consejos Legislativos de los Estados. En cuanto al Poder Popular también anualmente rinden cuentas en Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas en cada comunidad conformada en Concejo Comunal o ante el Parlamento Comunal si un grupo de comunidades han organizado una Comuna.

La Ley Orgánica de Administración Pública establece el principio de rendición de cuentas, al disponer su artículo 11 que las autoridades y funcionarios de Administración Pública deben “rendir cuentas de los cargos que desempeñan en los términos y condiciones que determine la ley”. El fin de la administración pública es administrar por mandato del pueblo, a través del elección popular, los recurso del Estado, ésta administración debe hacerse con efectividad y eficiencia. Una de las técnicas nuestro juicio es el control de gestión mediante el cual se pueden indicar los avances de la gestión en pro del cumplimiento de las metas en él proyectadas, las posibles desviaciones o falta de cumplimientos de las metas, en concordancia con lo programado en el POA para así poder hacer una medición, periódica, de la gestión ya que con esto podemos hacer la medición de los procesos gerenciales, indispensable para obtener perfectibilidad en dicha gestión.

En este punto hay que ser muy objetivos, razonables y sobre todo veraces, todas, y repito todas las instituciones públicas rinden cuentas, tanto trimestralmente, como anualmente. Ahora bien, el ciudadano común logra entender estas rendiciones muy complejas y específicas. Un punto donde podríamos afincarnos en la ley de contraloría al exigir un formato, no solo libre y de libre acceso a través de varias vías, entre ellas la Internet, sino que estas cuentas vengan rendidas en un formato estándar previamente aprobado por el Estado venezolano, y que haya sido el resultado del estudio my profundo de un grupo de profesionales que permitan colocar en “cristiano” estas cuentas y balances, que para la mayoría de los mortales nos parecen escritos en hebreo.

a.2) ¿La Contraloría Social: individual o colectiva? he ahí el dilema

La Contraloría Social, establece en su articulado que se puede hacer de tres modos: individual, colectiva y orgánica. Independiente de estas la CS debe ser una acción total, integral y constante.

Por la complejidad que implica esta práctica requiere de la diversidad de experticias que puedan participar. De manera individual hacer Contraloría Social, va a depender de las posibilidades del sujeto contralor. Por lo que la Contraloría Social a una empresa, tanto del Estado, como privada, en su área financiera y contable, será dificultoso por el tiempo que requiere, y la calificación necesaria para ello, pero es aquí donde el poder de un colectivo entra en juego, ya que si tenemos un colectivo formado como, debe ser, con las más variopintas profesiones dentro de sus miembros, podremos tener un ente fiscalizador, ampliamente preparado, y por ende, con un amplio espectro de acción, vuelvo y repito, este es el gran poder del colectivo.

Algunas personas consideran que la CS debe ser grupal, porque deben existir distintos criterios que  faciliten organizar ideas, diseñar estrategias y planificar un conjunto de acciones que permitan recabar pruebas contra actividades que han afectado intereses colectivos o se han convertido en una modalidad de apropiación indebidas de recursos monetarios o materiales que se dispusieron para que se ejecuté una obra o un proyecto que beneficiaría a una comunidad.

De ser individual, el Estado debe asumir la defensa de los ciudadanos y resguardarlo del poder público y privado. Sobre si está o no preparado, quien más interesado que el propio Estado para prepararlo, deben haber políticas públicas para esa preparación, es la única forma de erradicar la corrupción.

a.3) ¿Voluntariado sin apoyo económico? (Art. 11 LOCS)

Para una cultura del voluntariado en el área de la Contraloría Social se requiere una actitud que se manifiesta en el celo, la responsabilidad, la protección, en el amor por la patria, por la familia, por el prójimo, en fin es una actitud solidaria hasta con las futuras generaciones, en consecuencia, la limitación que conseguimos al ejercer la Contraloría Social, es la que nos marca la falta de conciencia política ante la ausencia de servicios públicos de calidad, eficientes y eficaces como garantías de su derechos.

El ejercicio de la Contraloría Social como un hecho absolutamente natural patriótico, que equivale al desaprendizaje de esa cultura del colono del robo, del despojo, del abuso. Desde esta perspectiva algunos consideran que la búsqueda de aquellos por transformar toda la sociedad desde su sentimiento revolucionario que conlleva a la práctica cotidiana de la lucha social dista mucho de las ONG que han demostrado que también hacen negocio de sus trabajos sociales, muchas de ellas inclusive reciben financiamiento nacional y foráneo, y no realizan un verdadero trabajo desinteresado como se espera.

No obstante, “el sentido ad honores” hay acciones que ameritan contar con una organización mínima donde el elemento monetario o material es necesario. Esta se puede lograr por la contribución de los colectivos y por el apoyo del Estado para esa tarea encomiable.

La Contraloría Social debe ser asumida como trabajo voluntario de quienes tienen ingresos para vivir dignamente, pero esto limitaría su acción sobre otros ciudadanos que estarían imposibilitados de hacerla pues no tienen trabajo pero tienen conciencia política. Es indispensable quitarle la carga a los contralores sociales de financiar su actividad, ya que en principio ésta es gratuita porque realizan la misma sin cobrar un sueldo por ello, pero no es justo que tengan que financiar también los materiales y demás elementos para su ejecución. Hay que buscar la forma de financiar por algún medio esta actividad que va a favorecer al colectivo. Una manera es aportes al Centro Contralor Nacional (por crear) y esta lo distribuye para el ejercicio de la Contraloría Social.

Vale recordar la siguiente máxima: “si quieres muchos voluntarios los podrás tener por poco tiempo, si quieres voluntarismo por mucho tiempo solo tendrás muy pocos voluntarios, si quieres muchos voluntarios por mucho tiempo comienza a creer en los milagros”. No podemos ser incautos e ingenuos y pretender que precisamente las víctimas del sistema tengan que sacar de sus bolsillos para que se haga justicia. Mucho más cuando a nivel mundial existen ONG financiada por instituciones internacionales.

b) Un procedimiento que para aplicarlo hay que pensarlo

A los fines de hacer propuestas para el reglamento que debe acompañar la Ley Orgánica, a continuación se encuentra algunas observaciones realizadas por un grupo focal de articulista de Aporrea en cuanto al artículo 13, son muchos los aspectos culturales y estructurales que pueden constituirse en obstáculos o trabas en su aplicación.

En nuestro quehacer sociopolítico persisten actitudes y comportamientos que pueden provocar resistencias al hecho formal de la Contraloría Social conforme a lo establecido legalmente. Es necesario desaprender. No solo como ciudadanos demandantes sino como ciudadanos demandados. Una propuesta permanente es crear una escuela para contralores, donde además de estudios se garantice un ciudadano satisfecho, con alto sentido de pertenencia de país, que no lo haga infringir o caer en los temores comunes que ya conocemos de la cultura adoptada ahora como venezolana. Debemos insistir siempre en educación, educación y más educación orientada a la conciencia socialista, patriótica, bolivariana que acompañe a los individuos en todas sus etapas de ciclo de vida tanto fuera del sistema educativo formar como en las comunidades y en el trabajo. Es urgente esta tarea, ya el artículo 16, 17 y 18 de la LOCS establecen acciones al respecto.

Otro aspecto a considerar es no tener miedo de ser contralores sociales es necesario confiar en nuestras autoridades y en nuestro sistema de justicia, porque toda irregularidad, infracción o omisiones de un deber tiene que investigarse de oficio o por denuncia para que se otorgue la respectiva sanción administrativa, civil o penal. Además la movilización y la actuación del pueblo contralor en el uso de los medios de comunicación sirve de contendor a los grupos de intereses involucrados en comportamiento, actitudes y acciones que sean contrarios a los intereses sociales y a la ética del desempeño de las funciones públicas.

Un problema es el miedo a denunciar en el trabajo y el que sale sancionado es el trabajador que es cambiado de su departamento o es luego estigmatizado como mal compañero de trabajo. Para esto se hace indispensable las intervenciones de los órganos auxiliares del orden público (Policías, Fiscalía, etc.)

c) De la contraloría del sector público al sector privado

Cuando hablamos sobre el ejercicio de la Contraloría Social generalmente la balanza se inclina hacia las Instituciones del Estado del sector público y no así el sector privado en sus actividades financieras, mercantiles y comerciales, así como en la salud, la educación, la vivienda, cuando sus fines afectan a un colectivo. El sector público es el más aceptado, porque es donde más se evidencia por cuestiones éticas y jurídicas la necesidad de que se escuche al pueblo y se corrijan comportamientos, actitudes y acciones que son contrarios a los intereses sociales y al eficiente desempeño de las funciones pública.

Es después de la aprobación de la Ley cuando se establece esta tarea que implica una dimensión de la contraloría muy importante. ¿Qué dificultades tendremos los venezolanos para aceptar y asumir la Contraloría Social a las empresas privadas?

La principal dificultad es la mediática, ya que las empresas privadas se han apoderado de un cierto agrado popular calificándolas a las mismas como las responsables del progreso, desarrollo e innovación de país, empresa privada ha sido para el común sinónimo de progreso y eso ha sido generado principalmente por el fuerte poder que ejercen los medios de comunicación nacional e incluso internacionales sobre la psiquis humana.

Tendremos muchas dificultades para ejercer Contraloría Social a la empresa privada, aunque existen muchos mecanismos legales y hasta organismos, que de alguna manera u otra son contralores, como son los sindicatos. Hacer una eficiente contraloría a la empresa privada choca con esa entelequia legal llamada propiedad privada, que es una cosa que tendremos que desmontar para poder ejercer una ciudadanía perfecta y feliz, tomando en cuenta que la empresa privada obligatoriamente es un servicio público aun cuando así no lo interprete la empresa privada.

Todavía la conciencia de clase no es algo asumido por la mayoría de los venezolanos siendo que estamos en transición al socialismo, por ello, señalar los errores de la empresa privada es algo sobre lo cual solo se discute cuando produce algún daño importante al interés de la población (caso estafa bancaria, caso estafa inmobiliaria). De cualquier modo, para señalar y denunciar los desaciertos de la empresa privada requiere también de nuevos mecanismos de movilización, participación y organización propias de nuestro tiempo y basadas en el bien colectivo.

Una cultura de control social desde las comunidades que trascienda la rancia filosofía capitalista, y esta sostiene, como atributo primordial, que la propiedad privada es inviolable, intocable y, por ende, inauditable. Se necesita una enorme transformación social y que poco puede una ley especifica hacer al respecto, como no sea la muy importante acción de regular y legalizar los procedimientos contralores, porque estemos claros, empresas privadas que aporten servicios públicos, y si lo pensamos bien son casi todas, deben estar en la completa obligación de permitir, y es más, facilitar la auditoría interna de sus funcionamientos, sobre todo si estas ejecutan de manera directa presupuesto del Estado.

*Sistematizado por Alice Peña a partir de 400 artículos de Aporrea sobre el tema de Contraloria Social

Escuchar y actuar en función del pueblo es un mandar obedeciendo

Por Alice Socorro Peña Maldonado

La densidad y profundidad del pensamiento de nuestro pueblo representado en las voces y miradas conmina a la gestión pública bajo el mandato constitucional de la democracia participativa a considerar su sentipensar en el momento de construir leyes, políticas y planes y donde el pueblo es el protagonista y el Estado gobierna obedeciendo.

Antes de actuar como funcionarios públicos y empleados privados, como consumidores de productos o usuarios de servicios, como líderes políticos y económicos somos ante todo ciudadanos venezolanos. Este sentimiento de ciudadanía debe privar sobre los roles que cumplimos desde nuestro oficio o profesión ya sea en el ámbito público y privado.

Al visualizar el burocratismo, la corrupción, la ineptitud y la negligencia no podemos separarlo del hecho y del fenómeno humano. Tienen nombre y apellido los hacedores de estas prácticas, pero también tienen nombre y apellido quienes no actúan así. No es una situación que se da de modo espontáneo y fortuito, más si responde a la realidad del sujeto histórico en situación y en proyección desde sus mapas culturales y, sus imaginarios y utopías.

Si la desconfianza como forma de vida del venezolano es el resultado histórico del comportamiento dudoso y no  cumplieron con lo prometido de quienes tuvieron la autoridad y resultó un enemigo en la realidad. La confianza es el fruto de una interrelación e interacción donde se da la coherencia entre la palabra y la acción. Entre las promesas y las ofertas ante las demandas y exigencias de las personas y grupos sociales. No obstante, ocurre la manipulación y el engaño que puede dar la impresión de su cumplimiento y mantener el posicionamiento o cumplir lo solicitado o prometido y dar la impresión que no fue atendida, ya sea porque las condiciones y factores que circundaron una acción o por elementos fuera de control.

“La  confianza   es  como    una  roca   fuerte   en la cual   una  puede pisar  sin miedo, es  como  un  árbol  umbroso  debajo  del  cual  se   protege  del  calor    y del sol   el  caminante.  La  confianza  en la  justicia  es   superior a  la  roca y  al  árbol , pero  si  falla  la frustración   es  tan inmensa   como   todos  los  océanos juntos. “

Para los articulistas, la actitud de la confianza o la desconfianza está referida a tres ámbitos: a las personas (dirigentes o no); a los procesos de cambio (como la  revolución Bolivariana o la socialista) y a las situaciones (como la gestión propia a lo público o privado).

1.1. En cuanto a las personas y grupos

“Requerimos funcionarios con alta ética y valores socialistas”, “basta de los funcionarios que exhiben una vida ostentosa”, “es necesaria la Declaración jurada a los funcionarios altos y medios”. “Existen élites privilegiadas y empresas privadas que actúan en redes de corrupción donde se usa la matraca o el soborno para meterle mano a los fondos público”, hay que “denunciar a los gerentes que se ponen la gorra y la franela roja solo cuando le conviene”; El funcionario público perverso. ¿Dónde buscar a los nuevos sujetos históricos que no sea lo que tenemos? ¿Dónde están los responsables? “es necesario que el funcionario público se vea como un ciudadano común”, “se critica de la oposición de dentro y fuera del Estado Corrupto, la oposición en altos cargos decisorios y de manejo de dinero en dólares, “los funcionarios publico demuestran incompetencia profesional y buscan cargos “que den real” y para eso el compadrazgo”; “cuando los altos funcionarios se rodean de anillos y no responden a los postulados constitucionales”; las comisiones ¿quién la paga o la recibe?; “el pueblo está entre dos caminos: quien le dé la solución real a sus problemas o quien más le ofrezca”; “la gente se desencanta, se desilusiona, se desalienta y se decepciona”; “el pueblo altamente intuitivo”; ¿Quien mide la eficiencia de los funcionarios públicos?; “No hay corrupto sin corruptor”; “La empresa privada vende una falsa imagen: que ellos son los éticos y productores”; “que el presidente se ponga al frente de una movilización nacional contra la corrupción. Una misión contra la corrupción y por la dignidad”; “el problema de la corrupción es que traiciona la confianza que le fue suministrada por un sufragio o designación de una autoridad”; “corrupto: es un vulgar ladrón o estafador que se remite al fraude, al enriquecimiento ilícito y a la malversación de fondos”; Depurar la policía ¿Cómo?; “en el mundo del consumismo exacerbado los que tienen o no desean tener más”; “¿Quién debe dirigir la sociedad?”; ¿Cómo aceptar un cargo si no se está capacitado, sin preparación para ejercerlo?; “Importante saber ¿quiénes somos? ¿Seguimos las directrices del presidente?”; “el funcionario que se supedita a la tarea burocrática. Es verdaderamente triste encontrar en estos trabajadores fuerte carga de sentimientos de miedos, frustraciones individuales y también colectivas, resentimientos, incomodidades, insatisfacciones, este arsenal atenta peligrosamente con la intención de participación ciudadana, protagónica y corresponsable”; “papel del Psuv  en la construcción del nuevo estado”; “El aumento de los “ni-ni” se pudiera decir,- siempre ha sido-, directamente proporcional a la desconfianza en las instituciones y en los partidos políticos”; “El enemigo dice tantas mentiras que cuando, por accidente, le sale una verdad, la tendencia oficial es a callarla o negarla”; “Tenemos que respetar la condición del ser humano en situación no todos pueden pensar y actuar revolucionariamente pero si como ciudadano venezolano”; “hay que hacer un llamado a la juventud”; “Lástima que Chávez no es Bolívar, no existirían los Diosdados en este gobierno, mucho menos los Acuña. La Revolución Bolivariana comienza a dar muestras de un evidente deterioro, sólo basta iniciar una conversación con el más humilde de nuestros compatriotas, quien, de inmediato, soltará su rosario de penas,” “¿Estamos dispuestos a trabajar con estos argumentos? Con esto queremos decir, la falta de interés de la persona por rendir su servicio al Estado Revolucionario y al Interés por el Trabajo Social Voluntario”; “El burócrata es contra-revolucionario por excelencia y odia ese mecanismo administrativo y sano de control interno que es la auditoría; excepto cuando quien la realiza es otro burócrata conocido; por aquello que “entre bomberos no se pisan las mangueras”.”; “Esta Contraloría no tiene la más mínima intención de favorecer o perjudicar a persona alguna, ni siquiera de las personas que ahora se “defienden”. Lo que preocupa es el método de manejo entre bambalinas, en secreto, con medias verdades y medias mentiras”; “La ley de Contraloría Social representa un desafío, pues debe enfrentar a la burocracia. Hay muchos funcionarios que deben cambiar de actitud, pues éstos se deben al colectivo social. Por lo tanto, deberán despegarse de los vicios que caracterizan al Estado burocrático. El funcionario debe colocarse de lado de las comunidades, actuar desde ellas y someterse la Contraloría Social”. “Actitudes de líderes confunden a la gente que comienzan a participar”.

1.2. En cuanto a los procesos

“Las leyes deben ser elaboradas a favor del pueblo y desde el pueblo”, ¿para qué quiere socialismo quién se ha enriquecido ilícitamente? “Solo la Contraloría Social eficiente y el cese a la impunidad permitirá construir el socialismo bolivariano, “Hay una falta grave en el cuerpo dirigente del proceso”; “Sobre estos males de la Administración Pública es donde debe incidir el revolucionario, diagnosticar sus causas y acometer políticas que reviertan estos males”; “el Presidente Hugo Chávez, afirmó: “Hay que diseñar un Sistema Nacional de Participación y Contraloría Social donde los venezolanos y venezolanas puedan formular sus reclamos y denuncias. Sean analizadas y comprobadas, se prepare un informe semanal para darle respuestas a las mismas; “Una forma de garantizar la eficiencia de la administración pública”; “se hace critica al liderazgo revolucionario que pierde su vinculación con las masas, con el pueblo”; “No solo el burocratismo es enemigo de la revolución, también es enemigo aquel que se hace el oídos sordos cuando los trabajadores reclaman sus derechos laborales, y no por eso quiera decir, algún loco por ahí, que somos unos saboteadores”; “nos debemos a una comunidad que tiene inmensas potencialidades y mucha capacidad para la acción. Para ello es preciso motivarla a través del esfuerzo y una actividad desinteresada y sostenida de cada uno de nosotros. De manera organizada, para poder vencer los fuertes, poderosos y peligrosos aparatos burocráticos heredados de la cuarta república”; “Inventan soluciones que sólo existen en sus limitadísimos pensamientos. Vociferan que aún no son los tiempos de cambios profundos, que hay que respetar las leyes y normas establecidas, que la vía son las reformas sociales, que las soluciones son para el mañana. Las elecciones son para ellos sus orgasmos, el escuálido por su parte, está cumpliendo el papel que le corresponde, fiel a sus intereses de clase: si puede aportar su granito de arena al descrédito de un proceso del cual es enemigo visceral y de paso enriquecerse impunemente, ¡cuánto mejor! y si puede hacerlo desde el interior de las instituciones del estado, ¡glorioso!”; “Una red popular de Contraloría Social es fundamental dentro de este proceso. En otro ejemplo, si se quiere establecer Contraloría Social sobre el Presidente de la República, es necesario que una red de ciudadanos venezolanos nos pongamos de acuerdo para ejercerla. Esto puede sonar como una posibilidad remota, pero se hará realidad en la medida que el pueblo vaya ganando poder. “Hemos sido víctimas de una forma de ser y hacer política.”

1.3. En cuanto a las situaciones

“Persiste una “impotencia ante la estructura parasitaria del Estado”, “Como la corrupción está enquistada en el poder religioso y en las elecciones del PSUV”, “si es posible nuevas prácticas que así lo demuestra”; se alerta a Chávez sobre el flagelo del la corrupción y cómo el capitalismo busca vincular a Chávez con esta”; “crear en el pueblo una autentica conciencia acerca del daño moral que le hace al país la corrupción no es suficiente”; “se le alerta que pueblo desilusionado nada le cuesta poner otra vez a la oposición”; “la teoría y la praxis debe acompañar a todo militante socialista”; “Debemos analizar las responsabilidades de cada funcionario, establecer lo más rígidamente posible dentro de causas, de los que no debe salirse bajo pena de severísimas sanciones y, sobre esta base, dar las más amplias facultades posibles.”; “Quienes ocasionaron un daño patrimonial, político y social irreparable al país siguen conspirando sirviendo de fuerza de choque a potencias extranjeras y a intereses bastardos. En cuanto al corto plazo, se debe superar la idea de impunidad, lo cual se traduce en hacer cumplir las leyes sin distingos o ensañamientos de ningún tipo, en todos los niveles en los que ésta se infrinja. Y si existiera alguna preferencia en la aplicación de la Ley, esta debe ser para exigir una cada vez mayor transparencia y comportamiento ejemplar a quienes ejercen responsabilidades públicas y cuyo buen o mal trabajo, afecta integralmente a la sociedad. Personalmente no creo que todos sean corruptos como es voz populi, hay sus excepciones, por lo tanto propongo o sugiero, que el que pase la prueba, sea premiado a una reelección y que cuente con el apoyo de todos nosotros.” “Los efectos de la impunidad: envalentona a los culpables del delito, desmoraliza a los funcionarios honestos, destruye los logros alcanzados en la construcción de ética y valores individuales y colectivos, amedrenta a los ciudadanos haciéndoles ver que no vale la pena denunciar los delitos, estimula a los que tienen la capacidad de hacerlo para tomar la justicia por su mano aplicando la venganza pública o la venganza privada, una prioridad establecer como meta: cero impunidad”.

Observamos en estos aportes tomados de 400 artículos de Aporrea cómo el pueblo ejerce su poder desde la palabra, cuestiona personas y grupos; procesos y situaciones. No los niega, ni los destruye, los asume e incluso propone nuevas formas de ser y hacer institucional. Pronuncia su palabra, como lo afirmaba Paulo Freire para criticar y hacer visible aquello que desea estar oculto y constituirse la hegemonía con su mal proceder y lejos de los fines de un Estado que manda obedeciendo.

http://www.aporrea.org/ideologia/a146408.html

Fortalecer la contraloría social objetivo general de la gestión Bolivariana socialista 2013-2019

Por Alice Socorro Peña Maldonado

Llamados a estudiar, a profundizar y a proponer para su mejora, la Propuesta del candidato de la Patria Comandante Hugo Chávez para la gestión Bolivariana socialista 2013-2019 donde se establecen los cinco grandes objetivos históricos: como son: I.- Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: la Independencia Nacional. II.- Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello asegurar la “mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad” para nuestro pueblo. III.- Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la Gran Potencia Naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en Nuestra América. IV.- Contribuir al desarrollo de una nueva Geopolítica Internacional en la cual tome cuerpo un mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del Universo y garantizar la Paz planetaria. V.- Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana. Quiero resaltar de estos el aspecto vinculado con la Contraloria Social.

La Contraloria Social es un mecanismo del poder popular que permite un modo de accionar del ciudadano en la construcción de la institucionalidad y de la misma ciudadanía. Nos hacemos con nuestro hacer. Estos objetivos históricos se dividen en objetivos nacionales, estratégicos y generales que favorecen la profundización y concreción de acciones respecto a lo que hay que hacer. Luego de revisado todo el texto extraje del mismo los relacionados directa o indirectamente con el quehacer contralor para ello cito el numeral correspondiente al texto.

En el primer objetivo histórico que consiste en la defensa, expansión y consolidación del bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: la Independencia Nacional, encontramos como objetivo nacional 1.1 Garantizar la continuidad y consolidación de la Revolución Bolivariana en el poder. Es aquí donde la Contraloría Social cumple sus fines últimos, no se trata de buscar solamente los fines inmediatos que cumple la contraloria al abordar frontalmente los comportamientos y conductas irregulares como por ejemplo, la corrupción, la burocracia y la impunidad. Tenemos que cambiar nuestra mirada cortoplacista por una a largo plazo. Aquí está en juego una revolución y su mejor aliado es llevar a cabo hasta el fondo la emancipación e independencia de la cultura colonialista, elitista-conservadora, adeca y neoliberal que sólo busca el bien de sí mismo o de su grupo y no el de todos, que busca el lucro personal en detrimento de los bienes de todos, y la búsqueda exacerbada del materialismo y consumismo y no el bien común, pues estas acciones individuales pueden hacer claudicar la mejor de las voluntades colectivas.

Se resalta la necesidad de un pueblo organizado y el ejercicio democrático de la autoridad (1.1.3) que no necesariamente supone tener un cargo, sino la legitimidad de su reflexión acción hecha voluntad, donde todos los poderes públicos constituidos (1.1.3.1) la asuman desde el diálogo de saberes y se convierta en praxis revolucionaria. Es en este sentido que fortalecer la conciencia y la organización (1.1.3.2) de nuestro pueblo resulta estratégico, pues ¿quién podrá ir contra de un pueblo consciente y organizado, lejos de slogans adormecedores y de tareismo alienante?

Es el objetivo estratégico (1.1.4) que señala “el fortalecimiento y expansión del Poder Popular para que el pueblo sea el poder”. Y será poder real cuando la contraloría ciudadana ya sea individual, colectiva u orgánica ocupe ese espacio para los cambios y las transformaciones necesarios que genere nueva ciudadanía e institucionalidad. La defensa de un país no sólo se da desde lo externo, es dentro de ella, desde las estructuras donde se puede construir de modo permanente y sostenible en el tiempo y espacio histórico.

No obstante, este primer objetivo histórico desde la mirada contralora resulta básico, es el segundo objetivo “Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello asegurar la “mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad” para nuestro pueblo.” quien nos obliga a detenernos y a profundizar lo que debe ser y hacer la contraloria ciudadana. Este segundo objetivo se relaciona con la necesidad de “promocionar una nueva hegemonía ética, moral y espiritual que nos permita superar los vicios, que aún no terminan de morir, del viejo modelo de sociedad capitalista”. Es “acabar con la impunidad, lograr la igualdad en el acceso y erradicar el carácter clasista y racista en su aplicación” si queremos direccionar una definitiva revolución en el sistema de administración de justicia.

Esto no se posible si no potenciamos las expresiones culturales liberadoras (2.2.1.15), hacemos visibles la identidad histórica comunitaria (2.2.1.16) y combatimos la impunidad, el retraso procesal de pena, en coordinación con el Ministerio Público, Defensa Pública y Poder Judicial (2.2.1.30). Lo que nos debe llevar a “Impulsar la participación protagónica del Poder Popular en los espacios de articulación intersectorial y en las instancias institucionales para la promoción de calidad de vida, así como la planificación, ejecución, monitoreo y evaluación de las acciones del Sistema Público Nacional (2.2.2.21).

Lograr la democracia participativa no tendrá otro camino que la formación y educación de la ciudadanía, igual la Contraloria Social para que sea espacio, instancia y mecanismo del poder popular fundado en la movilización, la participación y organización. “Consolidar y expandir el poder popular y la democracia socialista. Alcanzar la soberanía plena, como garantía de irreversibilidad del proyecto bolivariano, es el propósito central del ejercicio del poder por parte del pueblo consciente y organizado (2.3) y para el cual es necesario garantizar la participación de todos (2.3.1) y “consolidar los diferentes procesos de socialización de saberes, orientados a la potenciación de las capacidades, habilidades y herramientas apropiadas por el pueblo para el ejercicio de lo público…” (2.3.5). Esto será posible afianzar a través del ejercicio de educación popular como fuerza impulsora de la movilización consciente del pueblo, orientada a la restitución definitiva del Poder Popular (2.3.5.4).

En este sentido es necesario “Convocar y promover una nueva orientación ética, moral y espiritual de la sociedad, basada en los valores liberadores del socialismo (2.4) y preservando el acervo moral del Pueblo venezolano como honestidad, responsabilidad, vocación de trabajo, amor al prójimo, solidaridad, voluntad de superación, y de la lucha por la emancipación; al reforzarlo mediante estrategias de formación en valores (2.4.1) y la promoción permanente y a través de todos los medios disponibles, como defensa contra los antivalores del modelo capitalista, que promueve la explotación, el consumismo, el individualismo y la corrupción, y que son el origen de la violencia criminal que agobia a la sociedad venezolana” (2.4.1.1). En contraposición a estos, debe reforzarse la ética y la moral socialista, la formación y autoformación socialista, la disciplina consciente basada en la crítica y la autocrítica, la práctica de la solidaridad y el amor, la conciencia del deber social y la lucha contra la corrupción y el burocratismo.

Los espacios de aprendizajes y formación deben adecuar los planes de estudio en todos los niveles para la inclusión de estrategias de formación de valores cónsonos con la nueva sociedad que estamos labrando. (2.4.1.3). Desde la familia, la escuela, el liceo, la universidad y las mismas instituciones de los cinco Poderes Públicos deben ser espacios naturales de formación ciudadana crítica, contralora y de acción a favor del bien público, cuidado y uso racional del bien común para que se constituyan en modelos de praxis educadora.

Sin lugar a duda, el objetivo estratégico más vinculado al tema que me animó a hacer este artículo se trata del (2.4.2) que establece el “Fortalecer la contraloría social”. Creo que desde 2010 cuando se aprobó la Ley de Contraloría Social este ha sido el documento oficial que apoya la posibilidad de construir una cultura y una acción sociopolítica contralora, que a su vez refuerza los otros objetivos nacionales. El Plan define como objetivo general “Continuar promoviendo la contraloría social como estrategia para el ejercicio de la potestad y la capacidad del Pueblo para supervisar la gestión de los organismos de la administración pública en el manejo de los fondos públicos y en la eficacia en el alcance de las metas de gestión pública, dotándola de herramientas que fortalezcan su desempeño. (2.4.2.1).

Se trata de democracia directa y escucha de los saberes del pueblo para prácticas emancipadoras y revolucionarias en el tiempo. “Desatar la potencia contenida en la Constitución Bolivariana para el ejercicio de la democracia participativa y protagónica” (2.5.1) y de “Establecer un sistema de comunicación permanente, para escuchar al pueblo organizado y al pueblo despolitizado, como parte del esfuerzo para la construcción colectiva del Estado Socialista, bajo el principio de “mandar, obedeciendo” (2.5.2). Sin esto no hay contraloria social.

No se olvida este Plan de la necesidad de los funcionarios o servidores públicos, las sanciones, los trámites innecesarios. Para “Forjar una cultura revolucionaria de servicio público, en todos los ámbitos, fortaleciendo el criterio de que los funcionarios de la Administración Pública son ante todo servidores públicos y están allí para servir al pueblo de forma expedita y honesta”(2.5.4.2); “Profundizar y ejecutar los mecanismos de sanción política, administrativa y penal, según sea el caso, para los servidores públicos que incurran en ineficacia administrativa, política y en hechos de corrupción” (2.5.4.5); y por último, “Suprimir todos los trámites innecesarios en los requerimientos exigidos a los ciudadanos y ciudadanas para realizar operaciones legales con el Estado o para obtener licencias, registros, diplomas, certificaciones, etc.” (2.5.4.7).

Quedan los tres últimos objetivos históricos referidos a: III.- Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la Gran Potencia Naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en Nuestra América; IV.- Contribuir al desarrollo de una nueva Geopolítica Internacional en la cual tome cuerpo un mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del Universo y garantizar la Paz planetaria. Y el V.- Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana. No existen referencias directas a la contraloria social, sin embargo, es indudable que estos objetivos ejecutados no serán más que el resultado de una dirección y liderazgo ético y comprometido, que hagan eficaz y eficiente uso de los recursos presupuestarios y financieros, usufructo de nuestras riquezas, en especial, el petróleo y de los impuestos para hacer posible gestiones socioeconómicas a favor de todos y de un País productivo, justo y de potencia ética.

Quiero llamar la atención del último objetivo en cuanto a preservar el planeta y salvar la especie humana, con el buen uso de los recursos naturales que nos da la madre tierra podemos asegurar la vida de las siguientes generaciones. Y esto es hacer contraloría a largo plazo. Debemos hacer uso racional y ecológico de nuestras riquezas y no podemos empeñar el futuro de nuestras futuras generaciones.

Luego de esta revisión del plan de Desarrollo Económico y Social (2007-2019) que asume objetivos históricos trascendentes al incluir la Contraloria Social como objetivo estratégico y desarrollar objetivos generales que inciden en crear las condiciones y factores vinculantes es un esfuerzo normativo de quienes nos interesa el tema para hacer aportes y sugerencias pertinentes.

Mi aporte es ir a debates que lleguen a la concreción en todos los ámbitos de la vida nacional tanto del sector público y privado. Y cruzar este Plan con los saberes necesarios de la Contraloría Social, surgidos del estudio de 400 artículos de Aporrea (ver: http://contraloriasocialvenezuela.wordpress.com/2011/12/26/hello-world/) que como relato colectivo están presentes en el Plan sin embargo,  es necesario reconocer, visibilizar y valorar para que se conviertan en inspiración de un nuevo quehacer institucional. Por otra parte, animar a la construcción de una política pública en la contraloría social y que el Poder Moral y Ciudadano debe ser impulsor de su diseño, implementación y monitoreo desde la participación ciudadana como lo establece la Ley Orgánica de Administración Pública.

* Lic. Comunicación Social (UCV)
Msc en Comunicación Organizacional (UCAB)
Doctora en Ciencias para el Desarrollo Estratégico (UBV)

La metodología dialógica para la sistematización de los saberes sociopolíticos

Por Alice Peña Maldonado

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.